Una bota de oro en el horizonte

Javier Presas VIGO

DEPORTES

Fernando Baiano sonríe incrédulo cuando le hablan del preciado galardón. Los números, sin embargo, avalan sus posibilidades

26 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?prendió las pericias del oficio en los barrios de São Paulo, lejos aún de imaginarse lo que podría llegar a ser. Al crecer, con apenas veinte años, el Corinthias le dio la alternativa. En Brasil, al tiempo que Ronaldo se rompía, encontraron en él su sustituto. Máximo goleador de la Copa Libertadores con 6 goles, y 4 más en 14 jornadas de Liga. Sin embargo, la rodilla de Fernando Baiano dijo basta. Cinco años después, en el Wolfsburg alemán, tocó empezar de cero. Un desconocido. Por suerte, 2 goles al Bayern y un total de 11 en 22 jornadas repararon el daño. Por aquel entonces en Vigo ya se habían fijado en él. Pero pocos imaginaban los números que Baiano podía llegar a aportar a este Celta. Y es que los 4 tantos logrados por el espigado delantero brasileño en estas cinco jornadas lo sitúan en la senda de la bota de oro. De mantener este promedio goleador, Baiano alcanzaría la treintena al finalizar la temporada. Números superiores a los 25 alcanzados por Forlán el año pasado con el Villarreal. Más arriba aún de los 24 de Etoo. Los pesimistas dirán que esto no ha hecho más que empezar. Sin embargo, desde que Baiano se estrenará como goleador en España, en marzo del año pasado contra Osasuna, nunca ha estado más de dos jornadas seguidas sin marcar. Después logró 8 goles más en las trece jornadas que quedaban por disputarse. Sumados a los de este año, el delantero alcanzaría una media de 27 goles en nuestra Liga. De nuevo bota de oro. Él, no obstante, se muestra cauto. Europa es muy grande y sus goleadores más. Los Trezeguet (18), Henry (25) o Gilardino (23) ya acecharon el trofeo la campaña pasada. En el peor de los casos, el primer premio que se vislumbra en el horizonte de Baiano es el de convertirse en el máximo anotador de la historia del club. En la temporada 52-53 Hermidita materializaba 23 goles en 40 partidos. Tres campañas después, Mauro igualaba el registro, aunque en sólo 30 encuentros. Desde entonces ha transcurrido medio siglo y nadie ha logrado alcanzar la cifra. Entre los ilustres, Amarildo se quedó en 16, Gudelj lo superó con 17 y Catanha igualó al balcánico. Además, en caso de mantener los números que promedia, Baiano vería más cercano otro de sus sueños: el Mundial. Él guarda silencio, pero sabe que es posible. De momento, en la Liga se muestra al nivel de los más grandes, dispuesto a debatir con Ronaldo o Etoo sobre el Pichichi. No en palabras sino en cifras, que al final es lo único que cuenta.