Cayó en Anoeta contra el Zaragoza, que se acerca a puestos europeos
05 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La Real Sociedad encajó su cuarta derrota consecutiva que deja un panorama preocupante en San Sebastián, tras ser goleada en Anoeta por un Zaragoza que jugó mucho y bien, y que presenta su candidatura para la clasificación europea. Empezó muy fuerte el conjunto maño, que no echó en falta la baja a última hora de Diego Milito, y para el primer minuto había gozado de dos claras ocasiones de batir a Asier Riesgo, ambas por medio de Ponzio, que en un de ellas estuvo muy cerca de lograr un gol antológico desde 40 metros, viendo la posición adelantada del guardameta realista. El técnico realista, Gonzalo Arconada, había advertido que algunos de sus jugadores tenían miedo cuando jugaban en Anoeta, por la presión que sufren por parte de algunos aficionados, un comentario que no se refería a un López Rekarte que tuvo que oír de todo, pero al que no le tembló el pulso para crear la jugada del primer gol. El lateral donostiarra se recorrió toda su banda y tras un largo autopase puso el balón en las botas de Skoubo, quien entregó el balón al primer toque a Nihat para que éste volviera a demostrar que no ha perdido un ápice de su capacidad goleadora. Le costó digerir al Zaragoza la ventaja donostiarra y estuvo durante muchos minutos a merced de los locales. Control visitante El encuentro tuvo un corte similar en la segunda parte, con una Zaragoza que seguía controlando el juego y daba sensación de peligro cada vez que se acercaba al área contraria, con Ewerthon además en la fotografía de todas las ocasiones de gol de su equipo. El delantero brasileño compensó su mala actuación del primer tiempo al marcar el tanto del empate en el minuto 54, aunque el principal mérito de la jugada fue para Cani que le dejó un balón muy sencillo que solo tuvo que empujar. La Real entró en un estado de descomposición general al recordar la gran cantidad de partidos que le han remontado esta temporada, se echó atrás y dejó libertad total al Zaragoza para que culminara lo que, sin duda, estaba mereciendo por juego y así llegó el gol de Oscar en un remate en el que contó con la colaboración de Igor Jauregi. Ewerthon se entonó todavía más y, aprovechando las facilidades defensivas que daba la Real, consiguió un bonito tanto para dejar el partido resuelto a falta de 20 minutos para el final, algo que también entendieron muchos aficionados que abandonaron el terreno de juego en ese momento.