«Me retiro con todos los sueños cumplidos»

J. M. Guimaraens REDACCIÓN

DEPORTES

El personaje Albert Costa

23 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Albert Costa, sorprendente campeón del Roland Garros 2002 (en aquella final superó a Juan Carlos Ferrero), hará mutis por el foro tras el Godó 2006, en cuyo cuadro figura el ilerdense como invitado y tendrá que vérselas con el estadounidense Spadea. Costa, que debutó en el circuito profesional en el año 1993, se va ahora porque quiere dedicarle todo su tiempo a su mujer, Cristina, y a sus gemelas Claudia y Alma, que acaban de cumplir cinco años. Albert Costa asegura haber cumplido todos sus sueños deportistas. No olvida el triunfo en la final de la Copa Davis del año 2002, contra Australia, en el Palau Sant Jordi. El jugador catalán suma un total de 12 títulos conseguidos a lo largo de su carrera, aunque desde que se adjudicó el torneo de París no ha vuelto a obtener ningún triunfo. Ha dicho basta con la competición y se ha quitado un peso de encima. «Esto se ha acabado chicos», les dijo a sus amigos Alex Corretja y Alberto Berasategui, ambos subcampeones en la capital francesa, una de las tardes pasadas. Llegó a ser el número 6 de la clasificación mundial tras proclamarse campeón en la tierra batida de Roland Garros. Su carrera se vio entorpecida por problemas físicos que llegaron a mermarle en la pista, por lo que tuvo que ser operado en una rodilla el año pasado. Medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sídney, Albert Costa logró acumular un pequeño capital de 7.600.000 euros con los premios conseguidos en los torneos disputados. Al tenista de Lérida lo distinguía su juego muy particular, con una derecha cargada de liftado, el revés a una mano con el que conseguía no pocos puntos y un saque angulado con fuerte efecto. De Roland Garros, además de triunfo sobre Juan Carlos Ferrero, recuerda el conseguido ante Alex Corretja. Salvo él, nadie esperaba su triunfo aquel año.