Una dimisión de mentira

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

JOSÉ HUESCA

Algunas fuentes aseguran que Florentino controla 12.000 votos por correo que inclinarían la balanza de las elecciones del club hacia un candidato de su agrado.

09 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Florentino Pérez se resiste a abandonar el Madrid, a pesar de que ya han pasado más de dos meses desde que presentó su dimisión. Durante este tiempo, su sombra ha planeado por el club, siendo un agente activo de la marcha de Fernando Martín, participando en diferentes gestiones con jugadores y entrenadores y, lo más reseñable, intentando convertirse en una figura clave de las próximas elecciones. En este sentido, en varios círculos del madridismo se cuenta cómo el dirigente de ACS presume de controlar unos doce mil votos por correo que serían imprescindibles para quien quisiera llegar a la poltrona de la casa blanca. Con semejante aval, los candidatos no tendrían otro remedio que lograr el beneplácito de Pérez y ceder a sus peticiones para dirigir un club que él mismo sumió en una crisis institucional y deportiva de enormes proporciones. Algunos posibles aspirantes a la presidencia ya podrían haber dado pasos de acercamiento a Florentino Pérez. De hecho, Juan Palacios -Sandoz, Viceroy y exclusivista de Maurice Lacroix están entre las empresas para las que trabaja en España- se reunió con él para pedirle su apoyo y abanderar una candidatura oficialista a la que podría sumarse, incluso, el piloto Carlos Sainz. No hay que olvidar que en la candidatura de Sainz el aval a presentar de 43 millones de euros podría convertirse en un muro infranqueable. Montejano Por otro lado, y al margen de las próximas elecciones, la impresión que se tiene es la de que FP se está ocupando personalmente de dirigir el club a través del presidente provisional Luis Gómez Montejano. Éste, ha confesado a sus íntimos que está recibiendo presiones para quedarse. También está extendido en Madrid el rumor de que Florentino llevó casi personalmente las negociaciones para el fichaje de Henry, y que él mismo se encargó de que Carlo Ancellotti firmase un documento con el Madrid, estando en la presidencia Fernando Martín. Pérez ya había negociado con el entrenador y con el Milan. Martín sólo firmó el documento. La realidad es que Florentino Pérez no se ha marchado del club. Dejó a Martín en la presidencia convencido de que se estrellaría en dos años. Según esta teoría, lo planeó todo para que los socios lo echaran de menos hasta el punto de reclamar su vuelta. Sin embargo, Martín se estrelló a las tres semanas y se volvió contra él. Eso estropeó su estrategia. Florentino, entonces, manejó la junta directiva a su antojo (con contadas excepciones, como el propio Fernando Martín y Luis del Rivero). Según algunas fuentes, entre Martín y Del Rivero pretendían gobernar el Madrid y hacerse con la operación del estadio Vicente Calderón. Martín le cedería a Sacyr (Del Rivero) su 10% de los terrenos del estadio del Atlético y Del Rivero apoyaría a Martín en la presidencia del Real Madrid. Butragueño también estaba con el dueño de Martinsa. De hecho, se desmarcó de Florentino Pérez pensando que el nuevo presidente lo mantendría en un puesto de trabajo excelentemente remunerado (más de 500.000 euros al año). A la hora de votar la destitución de Martín, y viendo que había una mayoría aplastante, Del Rivero y Butragueño cambiaron su voto y se sumaron al carro vencedor. La votación reflejó un 15-1. Florentino había movido los hilos con anterioridad en una reunión en un salón del edificio de ACS con doce directivos leales. Con el voto de diez bastaba para echar a Martín de la presidencia.