Jiménez está empatado con Woods y a un sólo golpe de McDowell
20 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.«Yo prefiero que siga haciendo calor y chicharrera a la que estos extranjeros no están acostumbrados y a mí me viene de perlas», dijo pletórico Miguel Ángel Jiménez, en la que es sin duda una de sus mejores vueltas en un Open Británico (Digital + Golf +Dial 53 desde las 10.00 horas). Con 67 golpes (-5) ocupa la segunda posición, y ha sido la mejor forma de comenzar la 135 edición del trofeo inglés, tercer torneo de Grand Slam que se está disputando en el histórico campo de Royal Liverpool. Jiménez tiene que contar con la temible presencia de Tiger Woods que tras hacer bogey en el hoyo 1, con el eagle en el 18 dejó las cosas como debían de estar: en segunda posición con -5, al ataque de un liderato que ostenta débilmente el irlandés Graeme McDowell, que sin duda no dormirá muy bien está noche pensando en quién le viene pisando los talones. Tiger se coloca en la posición que él quiere para lograr su primer grande del año y, al mismo tiempo, se deshace de su rival Nick Faldo que con 77 golpes (+5) tiene difícil pasar el corte. Aunque ambos se saludaron cortésmente en el tee , poca más relación tuvieron en el campo. «En el campo cada uno está a su juego y somos competidores. Los dos tuvimos un mal comienzo en el hoyo 1 y todo nuestro esfuerzo ha ido encaminado a mejor el resultado», comentó un frío Tiger, aunque luego añadió con una sonrisa, «Terminar con 67 golpes me da mucha más confianza para el resto de la semana». Como titulares destacados de esta primera ronda destaja la séptima posición de Sergio García, Ernie Els y Jim Furyk (68); el puesto 19º de Phil Mickelson y de Darren Clarke, en el que puede ser el último torneo de la temporada hasta la Ryder Cup. Su mujer, Heather, se encuentra en fase terminal de su cáncer y quiere pasar sus últimos días con ella. Gonzalo Fernández-Castaño dio un paso de gigante para garantizarse el corte con sus 70 golpes de ayer (-2) al terminar con sendos birdies en los tres últimos hoyos; mientras que a José María Olazábal (+1) y a Seve Ballesteros (+2) aún les queda mucho camino por delante ya que el corte, de momento, puede quedar establecido en el par o menos. Carlos Rodiles casi seguro que no seguirá el fin de semana. La mejor cara española El malagueño ya venía avisando en los últimos torneos que estaba empezando a coger sensaciones en el campo de golf desde el Masters de Augusta (11º), refrendado por una tercera plaza en el BMW Championship y con su victoria la semana pasada en el Campeonato de Dobles de la APG celebrado en La Quinta, junto a su compañero Andrés Jiménez. A sus 42 años, el jugador de Churriana tiene ganas de un torneo de Grand Slam que se está mereciendo ya por toda una carrera trabajando por y para el golf. Tocó el cielo en el Open de Estados Unidos del 2000, cuando Tiger era intocable; y su mejor resultado en el Open fue la tercera posición en Royal Lythan en 2001. Jiménez supo reponerse al primer y único tropiezo del día, cuando cayó el bogey en el hoyo 4. Eso espoleó al malagueño que hizo tres birdies por los siguientes hoyos y otros tres más por los segundos nueve. Jiménez ocupa la segunda plaza del torneo con -5, empatado con Greg Owen, Keiichiro Fukabori y Anthony Wall, tres sorpresas de última ahora; y está a tan sólo un golpe del líder, el norirlandés Graeme McDowell, que esta primera ronda del torneo firmó su mejor tarjeta de su carrera en un Open: 66 golpes , -6. José María Olazábal terminó su vuelta y se fue inmediatamente al putting green a intentar averiguar porqué sus putts se niegan a entrar: «Si leo bien la caídas es que no sé tirar los putts; o quizá sea al contrario. Lo que sí sé es que con tres greenes a un putt es imposible hacer pocas», dijo el vasco, un poco decepcionado.