Venció en la octava etapa y es quinto en la general
13 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Esta vez sí. David Blanco por fin logró el triunfo que tanto había buscado en los últimos tres años. Su última victoria de etapa databa del 2003, en el GP CTT Correos luso. Hasta ayer. El corredor del Comunidad Valenciana se adjudicó la octava etapa de la Volta a Portugal y, de paso, escaló hasta la quinta posición de la general. El austríaco Christian Pfannberger (Elk Haus) es el nuevo líder de la prueba y Blanco se encuentra ahora a 1 minuto y 25 segundos de la cabeza. El corredor santiagués estuvo activo durante toda la jornada de ayer. Su objetivo era seguir progresando en la clasificación. Pero se sintió bien y decidió buscar algo más. Tras varios tira y afloja en el pelotón, se formó un selecto grupo de favoritos al frente de la carrera. Y Blanco estaba entre los poco más de diez elegidos. La meta volante, clave A falta de 20 kilómetros para la línea de meta, el gallego se adelantó a sus compañeros para arañar segundos en una bonificación en la meta volante de Lageosa do Mondego. «Como vi que nadie me seguía, me dije a mí mismo ''me voy a ir, a ver qué pasa''. Tiré y la verdad es que se me hizo bastante largo, pero conseguí llegar solo», explicó el ciclista. Llegó a tener una ventaja de un minuto y medio y acabó la etapa con 20 segundos de diferencia sobre el segundo clasificado, el portugués Candido Barbosa (LA Liberty), uno de los hombres fuertes de la ronda lusa. Este es el segundo triunfo de un corredor gallego en la presente Volta a Portugal, ya que el arousano Gustavo César Veloso (Kaiku) se impuso en la quinta etapa, una jornada en la que conquistó el maillot de líder, aunque después acabó cediendo el amarillo. De cara a la general, David Blanco tiene sus dudas sobre si la etapa de hoy propiciará cambios importantes. «No sé si sucederán cosas. El último puerto importante, de categoría especial está a 75 kilómetros de meta, demasiado lejos para hacer daño. Eso ofrece un buen margen que posiblemente permitirá a mucha gente recomponerse y reducir diferencias o neutralizarlas si lo pasa mal en el ascenso. Además, no hay que descartar al actual líder, Pfannberger, que parece que va bastante bien y tiene su ventaja», indicó. Mañana, la Volta a Portugal se cerrará con una contrarreloj de 39, 6 kilómetros en una jornada que también será decisiva en la clasificación general.