González pondrá a prueba a Roger Federer en la final

José María Guimaraens REDACCIÓN

DEPORTES

DARREN WHITSADE

Buscará en Australia su primer triunfo en Grand Slam

26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Si Roger Federer machacó a Andy Roddick en la primera semifinal del Open de Australia 2007, ayer en el segundo partido de la penúltima ronda el chileno Fernando González arrasó al germano Tommy Haas. Tras una hora y 31 minutos de juego, el sudamericano anotó un marcador favorable por 6-1, 6-3 y 6-1. Haas fue rotundo al afirmar: «González hizo un tenis inhumano y sólo puedo quitarme el sombrero ante él». Federer y González repetirán en Melbourne Park la final del Masters Series de Madrid 2006. En la capital de España el helvético ganó por 7-5, 6-1 y 6-0. También se vieron en la final de Basilea 2006 (6-3, 6-2 y 7-6). Por ahora, los nueve enfrentamientos entre ambos jugadores han tenido desenlace favorable al número 1 del mundo, defensor del título y primer cabeza de serie. En cualquier caso, la final de mañana está perfectamente servida. Van a medirse los dos jugadores más en forma del circuito. El que gane recibirá 1.281.000 dólares australianos y el perdedor obtendrá 640.500. González tiene que mostrarse eternamente agradecido a Larry Stefansky, el técnico que le ha remodelado de arriba hacia abajo. El chileno parece otro atleta de la raqueta. Por lo pronto tiene paciencia para ganar los puntos, su control de la bola ha crecido como la espuma, despliega serenidad en el juego, utiliza un revés cortado de singulares efectos, su derechazo resulta fulminante, es rotundo con el servicio y muy preciso con la volea. ¿Se puede pedir más? Con todas esas cualidades salta la duda de si será capaz de doblegar a un Roger Federer en plena fase de inspiración. Se han cruzado nueve veces y siempre ha vencido el suizo. Por la potencia de sus golpes, Fernando González constituye una amenaza para cualquier rival. Que a Tommy Haas le haya pegado una gran paliza demuestra el alto nivel del tenis que ahora desarrolla el chileno. Contra el germano sumó 42 golpes ganadores frente a los 20 de su oponente, pero además sólo incurrió en tres errores no forzados contra los 21 de Haas. «Estuvo irresistible», apuntó un Tommy con la moral por los suelos. «Cuando traté de hacer algo diferente, él encontró siempre la forma de superarme. Fue frustrante», se lamentó el germano. Mientras Federer buscará el domingo su tercer triunfo en el Open de Australia, González se clasificó por primera vez para una final de Grand Slam.