Manolo Martínez sufre más que nunca para sumar su décimoquinto título

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

17 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?anuel Martínez estableció ayer un nuevo hito en la historia del atletismo español pero lo hizo sufriendo. El leonés se proclamó campeón de España de lanzamiento de peso en Sevilla en el nacional de pista cubierta y sumó su décimoquinto título consecutivo, pero fue con diferencia el más sufrido. Todavía es un novato en la técnica giratoria, en la que acaba de enrolarse, y durante varias fases del concurso estuvo a punto de verse destronazo. Desde el 19 de julio de 1995 nuna había estado tan cerca la derrota de Manuel Martínez en un torneo doméstico. Daniel Anglés le metió presión con un segundo tiro de 18,53 metros y José María Peña elevó la emoción con un lanzamiento de 19,10 metros en su quinto intento. En el mismo penúltimo intento el capitán de la selección española consiguió un tiro de 18,21 metros que a la postre el dio el triunfo. Martínez comentó tras su triunfo número quince que «me lo han puesto muy difícil, pero celebro que haya sido especialmente mi compañero de entrenamientos (José María Peña). Si alguien tenía que hacerlo, prefería que fuera él», explicó tras conseguir el primer título de su vida con la nueva técnica de lanzamiento. El leonés se considera un novato en la técnica giratoria, que el mismo define como «un nuevo esquema mental en tres dimensiones que ahora hay que transmitir a los músculos. Es muy diferente, pero no tan difícil como parece. Soy un principiante, pero con algunos ases en la manga después de veinte años en esto». En esta situación se conforma con ser finalista dentro de dos semanas en el europeo de Birmingham. 3.000 metros Otra de las grandes citas del primer día del nacional era el 3.000 masculino en donde Jesús España demostró su dominio. Faltando trescientos metros un ataque demoledor dejó clavado a Redolat. En la final femenina la ausencia de la palentina Marta Domínguez fue aprovechada finalmente por Dolores Checa para llevarse el triunfo.