El tenista bonaerense, que llegó a estar sancionado durante quince meses por dopaje, se ha convertido por segunda semana consecutiva en verdugo del astro suizo
28 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Sus amigos le llaman Willy . Nació en Buenos Aires el 25 de noviembre de 1977 y es profesional de la raqueta desde el año 1995. Estuvo quince meses fuera del circuito, sancionado por dopaje (dio positivo en su día, en Acapulco, por haber tomado un diurético, hydrochlorothiazide ) y fue desterrado al puesto 500 de la clasificación mundial. Superado ese período de obligado ostracismo, volvió al circuito hace seis meses. Probó fortuna en torneos challenger y no le fue nada mal porque disputó ocho, de los que ganó cinco. También afrontó dos pruebas ATP y se impuso en Costa Do Sauípe tras doblegar a Juan Carlos Ferrero en la final por 7-6 (4) y 6-2. También defendió a su país en la Copa Davis, en la eliminatoria contra Austria, y se anotó el triunfo en los dos encuentros que jugó. Sus dos victorias sobre Roger Federer, en Indian Wells y Miami, le han convertido en un deportista famoso. Lo curioso es que en ambos torneos tuvo que pasar la fase previa. En la pista se ha comportado como una máquina lanza bolas. Su fondo físico resulta excepcional. Se mueve desde el fondo, llega a bolas increíbles y su tenacidad en la lucha es admirable. A Federer lo envolvió en su tenis de amarre y consiguió provocar el nerviosismo, algo infrecuente, en el tenista de Basilea. Cañas se siente «como en una nube». Para él es «como un sueño» haber derrotado dos veces al número uno del mundo. A sus 28 años el argentino está acostumbrado a remar contra corriente. No olvida que tras el diurético de Acapulco del 2005 su vida cambió por completo. En principio, la sanción que se le había aplicado era de dos años, pero tras casi uno de recursos, el Tribunal de Arbitraje del Deporte redujo el castigo a un año y tres meses al considerar que existió error de un médico del torneo mexicano y calificar como «imprudente» la toma del diurético. Empeñado en buscar la verdad, lo consiguió gracias al apoyo de los suyos. Fueron meses muy duros para él. Llegó a ser el 8 del mundo. Ahora es el 55. Atrás queda la posición 500 a la que le condujo su imprudencia en Acapulco. Convocado de nuevo para la Copa Davis, jugará la próxima semana contra Suecia, en cuartos de final, Guillermo Cañas interpreta su doble e inesperada victoria sobre Federer como un «justo premio a mi esfuerzo» por demostrar que «todavía tengo mucho camino que recorrer hasta tratar de llegar a ser de nuevo un top ten». Con el hábil manejo de su raqueta Wilson ha podido doblegar dos veces al que algunos tildan de «mejor tenista de todos los tiempos» y eso es algo que le impulsa a perseverar en la mejora de sus recursos. Esta temporada disputó 17 partidos, con un balance de 14 triunfos y 3 derrotas: Santoro (Zagreb), Luis Horna (Buenos Aires) y Carlos Moyá (Indian Wells). En Miami ha eliminado hasta ahora a Tim Henman, Richard Gasquet y Federer gracias a armas como la derecha y el revés. Con el saque consigue no pocos puntos directos (uno de ellos le permitió despachar a Federer) y corre como un guepardo. En su carrera ha ganado 3.925.520 dólares, mientras que este año se ha embolsado 118.825 dólares, aunque esta cifra, si mantiene el tono, aumentará. En su historial destacan siete títulos ATP. Mide 1,85 metros y pesa 86 kilos. Ha logrado 198 victorias y 141 derrotas.