El Sevilla se impuso al Recreativo de Huelva en un trepidante duelo de rivalidad autonómica que deja a los blanquirrojos, en vísperas de la final de la UEFA, al borde de la Liga de Campeones pero, en cambio, aleja a sus vecinos de la competición europea. Como es habitual en sus últimos partidos, el Sevilla se lanzó a la yugular del rival desde el pitido inicial. Antes de cumplirse el primer minuto, una volea de Aitor Ocio desde el borde del área pudo convertirse en el primer gol del partido, pero el portero Laquait, que suplía al habitual titular López Vallejo, realizó una gran parada. No tardó ni un cuarto de hora el equipo de Juande Ramos en ponerse en ventaja. Luis Fabiano prolongó de cabeza un centro desde la derecha y Maresca, sin dejar caer el balón, enganchó un disparo a la base del poste izquierdo de la meta del Recreativo. Los visitantes se estiraron al verse en desventaja y crearon mucho peligro sobre el portal de un Sevilla cuya pareja de pivotes era incapaces de sacudirse la presión onubense. El rumano Rosu avisó con un disparo cruzado que se marchó por poco (min 27), pero la mejor ocasión, doble, llegó poco después: el francés Sinama-Pongolle robó un balón Poulsen al borde del área, Palop rechazó el disparo raso del delantero del Recreativo y Aitor remachó en boca de gol, con tan mala suerte que se topó con la pierna de su tocayo rival, Ocio. Al filo del descanso, el Recre volvió a gozar de otra doble ocasión. Primero, Luis Fabiano sacó bajo los palos un envío de Cazorla; en el córner siguiente, Sinama-Pongolle remató de cabeza para lucimiento del meta Palop, que sacó una mano salvadora. La segunda parte comenzó como había terminado la primera, con dominio territorial de los onubenses. Sin crear ocasiones tan claras, los hombres dirigidos por Marcelino García (que fue expulsado por protestar tras una clara simulación de penalti de Sinama-Pongolle) embotellaban al Sevilla, incapaz de salir de su campo. Táctica La respuesta de Juande Ramos fue poblar el centro del terreno de juego con la inclusión de dos nuevos mediocentros, Martí y Renato, quien se colocó como media punta para tratar de oxigenar a sus compañeros mediante la posesión de balón, monopolizada por el rival a esas alturas. Esta medida resultó balsámica para el Sevilla, que entre los minutos 73 y 75 gozó de dos ocasiones clarísimas para sentenciar en sendos disparos de Jesús Navas y Daniel Alves repelidos por Laquait con muchos apuros. El gol de la tranquilidad, no obstante, llegó en el tramo final, gracias a un claro penalti cometido por Jesús Vázquez sobre Luis Fabiano que el propio delantero brasileño se encargó de transformar con un suave disparo. El Sevilla y su afición respiraron tranquilos, por fin, y pudieron empezar a pensar en la final de la Copa de la UEFA en Glasgow frente al Espanyol, aunque el gol de penalti de Jesús Vázquez sobre la hora le puso algo de picante a los minutos de descuento.