Cuatro en un pañuelo

Toni Silva REDACCIÓN

DEPORTES

La reacción de Ferrari, los ocho podios de Hamilton y la igualdad mecánica encarecen la renovación del título de Alonso en la segunda parte del Mundial de fórmula 1

02 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?n poco más de tres meses el Mundial de fórmula 1 ha ridiculizado dos pronósticos repetidos machaconamente a principios de año: «Ferrari será el monoplaza a batir por su adaptación a los neumáticos Bridgestone» y «Alonso marcará el camino de Hamilton». Las dos sentencias se han derrumbado como un castillo de naipes, y todos los protagonistas del paddock trabajan para adaptarse a la inesperada realidad. Queda media temporada y ninguno de los cuatro primeros clasificados se imaginaba estar donde está con respecto a su compañero. Alonso y Raikkonen, llamados a batirse por la corona del 2007, empiezan a mirarse con amistad hasta el punto de que el asturiano celebró el triunfo de Kimi en el circuito de Magny-Cours el pasado domingo: «Lo de Ferrari ha sido el mejor resultado». Este fin de semana en Silverstone el Mundial atravesará su ecuador con el Gran Premio de Gran Bretaña. La historia reciente dicta que quien llega líder a la novena carrera se proclama campeón al final de la temporada. Así ocurre desde 1998. Un año antes, transcurridas las ocho primeras carreras, el alemán Michael Schumacher era líder con catorce puntos más que Jacques Villeneuve, pero fue el canadiense el que se hizo con el título ese año. Catorce puntos, los mismos que hoy separan a Alonso del liderato. A cada éxito de Hamilton el español promete una reacción que no acaba de llegar desde Mónaco. Pese a disponer de un coche mejor que su R26 del año pasado, Alonso está acusando la templanza de un compañero que en marzo declaraba: «Habrá muchas carrera en que tendré problemas y podré aprender de él». Pero el único que sufre problemas, como la avería del cambio el sábado en Francia, es Fernando. El asturiano, acostumbrado a ganarlo casi todo el primer semestre y vivir de rentas el resto del año, deberá cambiar de estrategia. Pero, ¿dónde fallará Hamilton? En teoría, en los circuitos extraeuropeos . Aunque las quinielas de la fórmula 1 son cada vez menos fiables. Los gurús predecían un encogimiento de Hamilton en la minigira americana porque el inglés nunca había corrido en Indianápolis ni en Montreal. Pero Lewis ganó las dos carreras. El resto de la temporada puede estar plagada de falsos mitos como que un circuito favorece a Ferrari y otro a McLaren. De hecho, las últimas mejoras aerodinámicas introducidas por la escudería italiana han convertido al monoplaza rojo en un primo-hermano de la bala plateada. Más mitos: en un mes el Mundial llega a Hungría y volverá a oírse que es una de las pistas favoritas de Alonso. Pero el asturiano, que ganó allí su primer gran premio en el 2003, quedó fuera de los puntos los dos últimos años. El Mundial es cosa de cuatro. Hamilton, Alonso, Massa y Raikkonen romperán este domingo su empate a dos victorias. Todos se sienten capaces de llevarse el título. Incluso Hamilton que, después de anunciar que vive un sueño, ya ha regresado al mundo real exigiendo un aumento de sueldo.