Una Copa del Rey con claro acento local. Vitoria acoge una nueva edición del torneo emblema del baloncesto español, la competición que en menos días consigue reunir más intensidad, emoción, espectáculo y sorpresas del deporte español. Además, nunca como en esta temporada los jugadores españoles han tenido tanto protagonismo en la ACB.
Pese a la fuga de talentos a la NBA (Pau Gasol, Garbajosa, Calderón y Navarro), el producto nacional cotiza más que nunca en Vitoria. Marc Gasol, Rudy Fernández, Ricky Rubio, Felipe Reyes, Albert Miralles... todos estarán en la capital vasca. El hermano del flamante pívot de los Lakers es el jugador más valorado de la Liga, Rudy es el segundo y lleva camino de convertirse en la estrella de la Liga; Ricky es el joven prodigio que cuida con mimo Aíto García Reneses; Reyes y Miralles también están en el grupo de destacados del año. Todos ellos buscan en la Copa, en una competición vertiginosa, la confirmación de que están ante la temporada de su vida. En el caso de Rudy y Gasol, el torneo será el penúltimo escaparate antes de su inminente incorporación a la Liga norteamericana.
Fran Vázquez
Otros, como el gallego Fran Vázquez o el internacional Berni Rodríguez, necesitan un empujón para sacarlos de una campaña que, por unas u otras razones, está siendo discreta. Faltará Triguero, una de las revelaciones de la temporada (tercero en valoración), pero su equipo, el Murcia, no consiguió plaza.
Desde que se disputa en una fase final con ocho equipos, la Copa del Rey ha generado un par de axiomas casi inmutables: uno, el torneo casi nunca se lo lleva el favorito; y dos, una extraña maldición persigue al anfitrión. En este caso, ni siquiera hay favoritos. El Real Madrid llega como líder de la Liga, con un pelotón de perseguidores a dos puntos (Joventut, Barcelona, el sorprendente Bilbao y el Tau) y con un juego que en las últimas semanas siembra dudas, hasta el punto de que el sábado cayó en su cancha frente al Tau. Para repetir final, el Madrid, que no gana el torneo desde el año 1993 (A Coruña), se encontrará mañana con el Akasvayu Girona de Marc Gasol y en semifinales, previsiblemente, con el Joventut de Aíto García Reneses. La Penya , con un juego brillante, mucho talento exterior (Rudy y Ricky Rubio) y una plantilla lo suficientemente consistente como para soportar tres partidos duros en tres días. El primero, mañana frente a un peligroso Pamesa, al que las lesiones no le han permitido rendir con regularidad. La evolución de Ricky y la candidatura de Rudy Fernández a mejor jugador (ya lo fue en el 2004, pese a que su equipo fue subcampeón) son dos de los objetivos de las decenas de ojeadores que se darán cita en Vitoria.
Tau y Unicaja
Hoy, el anfitrión, presente en cinco de las últimas nueve finales (ganó cuatro de estas) se las verá en cuartos con un Unicaja discreto en la Liga, brillante en la Euroliga y con talento para complicarle la vida a cualquiera. Scariolo ya lo demostró en Zaragoza, en el 2005, cuando llegó cuestionado y se hizo con el trofeo.
La primera jornada se cerrará con el enfrentamiento entre el Iurbentia Bilbao, único debutante en una fase final, y el Barcelona, actual campeón, pero al que Ivanovic no consigue extraerle todo su potencial. Con un Tau-Barcelona en el horizonte se podrán ver las caras en una semifinal los dos únicos gallegos presentes en la competición (Fran Vázquez y Lucho Fernández), al margen del ourensano Diego Ocampo, ayudante de Pedro Martínez en el Girona.