La Copa del Mundo de Saltos de Hípica hace desde ayer y hasta el domingo parada y fonda en el recinto vigués de Cotogrande, como viene ocurriendo cada mes de febrero de forma consecutiva desde hace siete años. Es la única localidad española que desde entonces acoge este evento.
Muchos de los mejores jinetes del mundo vuelven a estar presentes en la cita que se celebra en el recinto ferial de Cotogrande. Competirán cuatro de los top ten del ránking mundial: el número uno del mundo, el suizo Markus Fuchs, asiduo en la prueba viguesa, la número cuatro Jessica Kuerten, el ocho Michael Whitaker y el nueve Gerco Schröeder.
La irlandesa Kuerten es la actual líder de la fase europea de la Copa del Mundo después de que se hayan celebrado diez pruebas, seguida de la alemana Meredith Beerbaum y del español Rutherford Latham, que está presente también en Cotogrande y que puede darle al concurso vigués la primera victoria española.
Hay otros muchos participantes destacados, como es el caso del vencedor de la final de la Copa del Mundo del año pasado en Las Vegas, el alemán Daniel Deusser. No falta tampoco el ganador del año pasado, el suizo Steve Guerdat.
Una participación de lujo, con muchos jinetes buscando plaza en la próxima final de la Copa del Mundo, que se disputará del 24 al 27 de abril en la localidad sueca de Gotemburgo, porque después de la cita viguesa solo les quedará la oportunidad de la prueba de Hertogenbosch, el 30 de marzo en Holanda.
La participación española será de diez jinetes en busca de la clasificación para la prueba final del sábado. Entre ellos están dos gallegos: Carlos Domínguez y Manuel Añón.
Inauguración oficial
La séptima edición de la Copa del Mundo de Saltos tuvo ayer por la tarde el acto de inauguración, que comenzó con la llegada de las calesas precediendo a los 27 abanderados que representaban a los países presentes en el campeonato.
El director de la Copa del Mundo de Saltos, John Roche, destacó en su discurso el buen trabajo que viene realizando Vigo todos estos años, lo que ha confirmado a la ciudad gallega como un emplazamiento fijo de la Copa del Mundo: «La opinión de la FEI (Federación Ecuestre Internacional) es que en la organización de las competiciones hay que poner el corazón y valoramos el empuje de la ciudad de Vigo, que cada año hace un esfuerzo por superarse a sí misma».
Este año las gradas del recinto pueden acoger hasta a ocho mil aficionados todos sentados. Varios miles pudieron ver ayer en directo el colorido y el espectáculo de un acto inaugural que contó con una alegre coreografía de 370 niños en la pista y el show del francés Pignon como momentos álgidos.
El presidente del Comité Organizador, Manuel Fernández de Sousa, agradeció el apoyo a instituciones y patrocinadores, pero en especial «al público que anima a los jinetes y caballos durante la competición». También estuvieron presentes el director adjunto sociocultural de Caixa Galicia y el teniente de alcalde del Concello de Vigo.