El duelo entre David Ferrer (5) y el australiano Lleyton Hewitt (25) fue uno de los mejores en lo que va del Rolanda Garros. Los jugadores agotaron el límite de cinco sets y la victoria correspondió al alicantino por 6-2, 3-6, 3-6, 6-3 y 6-4 en tres horas y 45 minutos.
David Ferrer se mantiene entre los más sólidos del circuito. Así se explica que haya podido con un Lleyton Hewitt dispuesto a imponer la ley de sus golpes largos. El australiano estaba en duda de si jugar o no el torneo debido a unos problemas en la cadera. Incluso había pensado en la posibilidad de pasar por el quirófano para solucionar de una vez por todas su problema, pero el caso es que quienes le hayan visto porfiar ante Ferrer habrán llegado a la conclusión de que el jugador en absoluto acusó la menor molestia durante el partido.
Ferrer hizo un primer set de cine. Controló la situación sin dejar el menor resquicio de éxito al rival. Después, en los sets segundo y tercero llegó a tener 3-1 a su favor. Hewitt, lejos de descomponerse, reforzó sus tiros, especialmente de revés, que era hacia donde cargaba el juego el español.
En el segundo período, Ferrer perdió por un momento los estribos y se enfrentó a su entrenador, y el público francés lo abroncó. No era para menos. David es muy temperamental y a veces se pasa de la raya, como cuando en el tercer set tiró la raqueta contra el suelo y sufrió un segundo abucheo del respetable.
Los dos jugadores se resistieron a ceder ante el empuje de sus rivales y se llegó a un equilibrado quinto set en el que Ferrer afinó bastante más, para disgusto del que en el año 2001, el 19 de noviembre, se convirtió en líder mundial. El australiano ha cedido gas en los últimos tiempos, pero pese a ello sigue siendo un adversario de mucha consideración.
En octavos, ante Stepanek
Ferrer se encontrará en octavos de final con el checo Radek Stepanek, verdugo de Robredo. Se han enfrentado cuatro veces y el balance es de empate a dos triunfos. Su último partido, con victoria de Stepanek, tuvo lugar este año en el Masters Series de Roma. Stepanek te hace jugar mal, te hace dejadas. La última vez que me enfrenté con él me ganó con todas las de la ley», recordó Ferrer.