La referencia colectiva de los Lakers

Pepe Casal

DEPORTES

La llegada de Pau Gasol ha ayudado a que Lamar Odom y Kobe mejoraran su rendimiento. Ahora, el equipo de Phil Jackson tiene tres estrellas

04 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Una final entre Lakers y Celtics evoca los mejores años de baloncesto, nos retrotrae a los ochenta, cuando los aficionados españoles pudieron por fin conocer la NBA en directo. Mi primer contacto con el baloncesto norteamericano se produjo con las películas en súper 8 que el seleccionador Antonio Díaz Miguel nos traía de Estados Unidos, sobre todo de las universidades de más prestigio y de de técnicos como Dean Smith o Lou Carneseca. A partir de ahí, mis primeros recuerdos de la NBA eran de los Lakers y de los Celtics, de los míticos Larry Bird, Kevin McHale, Magic Johnson, Abdul Jabbar, James Worthy... Es aquello lo que me enganchó a la NBA. Desde entonces, es cierto que el baloncesto profesional ha ido evolucionando hacia el uno contra uno o dos contra dos, cayendo en el individualismo, por eso ahora mismo, con los Lakers, vuelve una filosofía de equipo alrededor de un talento enorme, como Kobe Bryant. Y Pau Gasol tiene gran parte de la responsabilidad de que haya sido así.

Un gran colectivo

Los Lakers han vuelto a ser un equipo, un gran colectivo con la llegada de Pau Gasol. Tenían un gran jugador (Kobe Bryant) y otro excelente, pero no una estrella (Odom), que eran las dos figuras a parar. Ahora hay que frenar a tres, con la particularidad de que Pau Gasol hace que Odom sea aún mejor, porque entiende el juego y tiene una gran sintonía con Kobe. Los Lakers son ahora mucho más difíciles de parar, porque impera lo colectivo.

Frente a San Antonio, he visto defender a Gasol como nunca, lo que para él supone un esfuerzo grande. Capturar 19 rebotes frente a Tim Duncan es un salto de calidad importante. Él ha sido capaz de darlo y en la NBA, donde tiene aún un mayor mérito. No sé cuál será el papel que le toque contra los Celtics, pero, en cierta manera, puede ser similar si enfrente tiene a Kevin Garnett. Independientemente de los emparejamientos, lo importante para los Lakers es que insistan en su juego colectivo y que su banquillo pueda aportar como lo hizo en el último partido frente a los Spurs. Con estas dos premisas, aunque es difícil predecir (desde la distancia no es fácil detectar el momento anímico por el que atraviesan), los Lakers tienen más opciones. También sé que Pau está fatigado; lleva una temporada muy intensa, con muchos minutos y responsabilidad, con la gasolina en la reserva, pero él tiene mucha hambre por jugar una final, por disputar su sueño, un título... Toda estas dificultades desaparecen cuando enfrente se aparece un reto tan importante. Conozco a Pau lo suficiente como para certificar que sabe mentalizarse para las grandes ocasiones.

Nuevo reto

Sabía que Pau Gasol iba a triunfar en la NBA, pero nunca pensé que lo haría desde el primer momento. Rompió moldes en su primer año, pero tener la suerte de acabar en los Lakers tras lo que acertadamente Kobe Bryant calificó como «donación» era difícil de imaginar. Él podía soñarlo, pero no pensarlo.

Desde el primer momento Phil Jackson le dio el rol de titular, de hombre importante y Pau Gasol ha respondido. Y es que por encima de sus evidentes cualidades físicas (calidad muscular, fuerza, talento...), lo que realmente le hace más importante que otros es una inteligencia capaz de sacar provecho de todas sus cualidades. Ve muy bien el baloncesto, sabe jugarlo y disfruta. Es vital para unos Lakers que lo echaron de menos cuando estuvo lesionado.

Esfuerzo extra

Un play off de la NBA es un esfuerzo brutal. Cuando jugaba en Memphis, después de perder con Dallas (4-0), Pau llegó muy cansado. Pasará factura, pero estar en unos Juegos Olímpicos sucede muy pocas veces. De cualquier forma, sabe aislarse y pensar en que esta es la gran cita de su vida: la final de la NBA.