El asturiano, con dos dianas, Capdevila y Senna firmaron el triunfo de la selección de Vicente del Bosque
11 sep 2008 . Actualizado a las 02:53 h.Coser y cantar. España se deshizo de Armenia con la ley del mínimo esfuerzo, merced a un arreón inicial y otro final para redondear el resultado, y ya es líder de grupo en la clasificación para el Mundial. Un espléndido Iniesta, como se adivinaba profeta en su tierra, abrió la senda del éxito con un par de pases geniales que acabaron con la débil resistencia de esta ex república soviética. Una noche de lo más plácida en pleno jolgorio de la feria de Albacete que permitió el ansiado debut de Bojan. Y que, tras sus dos dianas, dejó a Villa con 21, una más que el mítico Telmo Zarra.
Del Bosque anunció al aterrizar en la selección que con él no habría privilegios mediáticos, ni filtraciones sobre los onces, y de momento lo cumple. Jugó al despiste, quizá para alimentar los debates en la previa de un duelo descafeinado, y al final situó dos puntas, introdujo a Güiza y Cazorla y prescindió de Capel y Cesc, que esta vez jugó los minutos intrascendentes. La apuesta le salió a pedir de boca porque la noche se cerró en un pispás.
Sin el extremo almeriense, ubicó en esa zona a Iniesta, que impartió una lección magistral en casa, ante ese público albaceteño que le idolatra. Ya dijo el martes que volver al escenario de su debut con la absoluta hace dos años era especial y a fe que lo demostró.
A diferencia de Capel, desbordante pero todavía en formación, algo chupón, alocado y con el defecto corregible de agachar la cabeza más de la cuenta, Iniesta lee el fútbol de maravilla.
Acciones de tiralíneas
Con dos acciones de tiralíneas, Iniesta rompió el duelo. La consigna era marcar pronto y, bajo la bota mágica del azulgrana, España no falló. Un gran desmarque de Capdevila, el que casi siempre cumple y apenas recibe titulares elogiosos, un soberbio pase de Iniesta y 1-0. A continuación, quien se benefició de la inocencia armenia y el magisterio del manchego, fue Villa. Solo quedaba saber si España mantendría la intensidad o, tal y como ocurrió, echaría el freno de mano pensando en Liga y Champions.
Con todo resuelto, Del Bosque probó alternativas. Retiró primero a Güiza, que se fue visiblemente molesto, y pasó a jugar con un delantero. Xabi Alonso, como en la segunda parte ante Bosnia-Herzegovina, fue el medio centro. Y Xavi se adelantó. Y al fin, tras un parto de siete meses, se estrenó Bojan.
El azulgrana jugó de extremo derecho, en el lugar que ocupaba Cazorla. Estuvo nervioso. No importó. Villa, cómo no, y Senna, de lejano zapatazo, certificaron la goleada. España, Albacete, siguen de fiesta.
Vicente del Bosque firmó su segundo triunfo como entrenador y España cumplió los deberes y camina firme hacia el Mundial que se disputará en Sudáfrica en el 2010.