«Yo ya decía que esto era muy difícil. Y Sastre es Sastre y punto. Necesitaba que fallara él y no lo hizo. No es de los que fallan, siempre mantiene una regularidad», recordó Ezequiel Mosquera en la meta. El corredor del Xacobeo fue consciente en todo momento de que perdía tiempo con el ganador del Tour. «Me dieron referencias en el primer punto y ya eran malas. En el segundo punto intermedio creo que me dijeron que llevaba el mejor tiempo y me calenté un poquito demás. Pero por la forma que tiene Álvaro Pino de animarme ya me di cuenta de que no iba eufórico», explicó.
«Estoy contento con el rendimiento, pero con el amargor de haber disparado al larguero en dos etapas y no haber alcanzado el podio. Pero no vamos a lamentarnos, di todo lo que tenía dentro y me voy con la conciencia muy tranquila», indicó el gallego. Mosquera añadió que quizás ha mejorado más en la carrera que lo que refleja la clasificación. «Sobre todo por las sensaciones que he tenido en la montaña», indicó.