Muchísimo tendrá que mejorar el Real Madrid, dar un giro casi radical en su juego, para ganar varios partidos consecutivos y cobrar la prima prometida por Ramón Calderón. Con actuaciones tan pobres como la que ofreció frente al Recreativo, aunque no es ninguna novedad, el presidente blanco no tardará en ahorrarse el dinero, porque con el mismo fútbol mediocre de siempre, solo un gol de fortuna de Sneijder le valió al Madrid para superar a uno de los peores equipos de Primera, que hizo sufrir a los blancos al principio y al final de otro pésimo encuentro de los de Schuster.
Fue una triste victoria de los madridistas para mantener al técnico alemán e impedir un relevo inmediato en el banquillo, aunque los blancos continúan inmersos en una profunda crisis. Ha sido suavizada ahora por un triunfo por la mínima, obligado para tomar aire, pero para intentar salir de la situación el Madrid no solo necesita reforzarse anímicamente, sino también encontrar soluciones futbolísticas, y en este sentido, Schuster y sus jugadores están tiesos.
El triunfo, además, le salió caro al Madrid, porque aparte de que Sneijder no pudo terminar el partido por problemas musculares, el equipo también perdió por lesión a Higuaín, que con un fuerte esguince de tobillo no podrá jugar el martes contra el Bate Borisov en Minsk. Otro delantero menos para un partido fundamental en las aspiraciones europeas de un equipo que fue despedido con pitos y pañuelos por el Bernabéu, cuya afición fue de nuevo castigada con un lamentable espectáculo. Y no hay que olvidar que el Madrid se libró hasta de la posibilidad de un empate, porque el árbitro no pitó un claro penalti de Pepe a falta de 20 minutos, cuando el central portugués cortó uno de los escasos balones que llegaron al área de Casillas en el segundo tiempo.