Tommy Robredo y Nicolás Almagro se juegan hoy en Ferrol la Copa del Rey de tenis. El barcelonés remontó ayer un partido vibrante frente a Fernando Verdasco, mermado por molestias musculares, mientras que el murciano ganó con cierta holgura a Albert Montañés en la segunda semifinal del Master en A Malata.
Quiso el azar que una extraña advertencia del árbitro marcase el momento de la reacción de Robredo. El catalán, correcto en todo momento desde que llegó a Ferrol, agarró una silla en su carrera hacia una bola imposible que no pudo devolver, y la volvió a colocar en su sitio. Pero recibió el aviso del juez de silla, para su incredulidad. Perdía entonces por 6-1 y 4-3 frente a un Verdasco al que le salía todo. Mandaba el zurdo gracias a su servicio y su derecha demoledora. Pero, a partir de ahí, el encuentro cambió. Robredo consiguió el break en ese mismo juego -coronado por la primera doble falta del madrileño-, remontó y ganó el segundo set por 7-5.
Molestias musculares
A Verdasco, que defendía el título conseguido el año pasado en Cáceres, le atendió entonces en la pista el personal médico del torneo, porque se dolía de unas molestias en los adductores. Empezó a abandonarle el primer servicio, así que ya no jugó tan cómodo. Y los peloteos largos comenzaron a caer del lado de Robredo, ahora ya lanzado. El barcelonés hasta pasaba a su rival con golpes de espaldas a la red para delirio de la grada, que jaleó sus adornos con olés y le obligó a saludar como agradecimiento.
Robredo, que hace un par de temporadas llegó a lucir como el quinto jugador mundial, tuvo oportunidades para romper el tercer set antes, llegó a desesperarse y tirar la raqueta -sin que entonces le penalizasen por ello-, pero el partido ya le sonreía y terminó ganando por 6-4 al héroe de la Copa Davis.
Almagro impuso un ritmo infernal en la segunda semifinal, igual que había hecho el día anterior frente a Daniel Gimeno-Traver. Después de tres meses con muchas lesiones, el murciano volcó su hambre de tenis en A Malata con un juego agresivo y vistoso. Montañés aguantó el pulso hasta el décimo juego, cuando cedió su primer servicio y el set por 6-4. El segundo ya fue más cómodo para el murciano, que persigue en Ferrol su primer triunfo del Master nacional. Robredo ya ganó en la edición del año 2005 en Valladolid.