«No es el momento de perder la cabeza»

DEPORTES

La perla del Caisse d'Epargne insiste en que «solo hay un Miguel Indurain»

25 mar 2009 . Actualizado a las 17:23 h.

Primero fue Miguel Indurain. Luego Alberto Contador. El tercer ganador español de la París-Niza es Luis León Sánchez (1983, Mula). Para vencer aguantó el ataque avisado de su amigo Contador, con el que había compartido cuitas en el Liberty de Manolo Saiz. Tiene miedo a volar, pero no en la carretera. Los pies, o sobre el pedal o en la tierra. Mide un 1,83, pero no tiene pájaros en la cabeza. «Hago lo que tengo que hacer y poco más», dice. Pero fue la perla de Saiz y ahora es la de Eusebio Unzué.

-Las dos sensaciones ciclistas de lo que va de temporada son Cavendish y usted.

-Sí, ahora están saliendo las cosas, pero en las citas grandes seguro que vuelven a asomar los mismos corredores.

-¿Cómo ha digerido los elogios tras ganar la París-Niza?

-La semana pasada estuve en Italia y eso me vino bien para estar más tranquilo. Fue bueno estar en San Remo y alejarme un poco de todo lo que se estaba diciendo en España. No es el momento de perder la cabeza.

-¿Qué le parecen las comparaciones con Miguel Indurain?

-Cada uno tiene que ser como es. Compararme con Miguel Indurain por haber ganado una París-Niza no es justo, hay que hacer cosas más grandes. Y yo tengo que trabajar poco a poco para conquistar esas cosas grandes. En España siempre se busca un nuevo Indurain y es realmente difícil que surja un corredor igual. Solo hay y habrá un Miguel Indurain.

-Ganó la París-Niza con un sobrepeso de 4 kilos, según el médico del Caisse d'Epargne, Jesús Hoyos.

-Si él lo dice, será verdad [risas]. Tengo que trabajar y reducir me peso para ir mejor para arriba. Pero yo tengo un porcentaje de un 8,5% de grasa, que no es alto. Lo que pasa es que tengo bastante masa muscular y eso se pierde con el tiempo, con el trabajo y el paso de los años. Tendré que reducir mucho el trabajo en el gimnasio, de hecho casi no lo he hecho este año. Tengo que hacer fondo, muchas horas en la bicicleta y con tranquilidad. Creo que hice mucho gimnasio cuando era juvenil y sub-23, igual eran las ganas por mejorar, y ahora eso se nota.

-¿En qué más cree que puede mejorar?

-Sobre todo tengo que confiar en mí mismo y ser consciente de que tengo que trabajar mucho.

-¿Algún día malo?

-Una etapa de la Vuelta a Valencia en el 2005. Hizo mucho frío y solo se completaron cien kilómetros. Yo me bajé de la bici. Estaba congelado. No me va el frío, lo paso muy mal. Me pasa lo mismo que a Alejandro Valverde. Estoy acostumbrado a entrenar en Murcia con buen tiempo.

-¿Ha tenido algún ídolo en el ciclismo?

-Mi ídolo de siempre es Indurain, por todo lo que ha sido.

-Otra vez Indurain.

-Pues sí [risas], pero es que por edad es el que me enganchó.

-¿Qué opina del regreso de otro mito, Armstrong?

-Coincidí con él en Australia y es increíble todo lo que mueve. Con él, el ciclismo regresa con fuerza a los medios de comunicación y eso es beneficioso para este deporte. Tuvo mala suerte en Castilla y León.

-¿Cómo recuerda al Armstrong de la anterior etapa?

-En su último Tour, en el 2005, coincidí con él. Me impresionó muchísimo. Me pareció extremadamente delgado. El Armstrong del 2005 estaba tan fino que parecía un cadáver. Se notaba que era muy metódico en todo lo que hacía. Lo vi en Australia y Armstrong ahora es otra cosa. Ahora está mucho más musculado, fino, pero no como el que yo vi en el Tour. Supongo que a lo largo de la temporada irá afinando.

-¿Cuál es su próximo objetivo?

-Mantener la chispa para llegar bien al País Vasco e intentar disputar esa carrera. Después tocarán los Campeonatos de España, la Dauphiné y el Tour.

-¿Qué espera del Tour?

-El objetivo es apoyar a Alejandro Valverde y a Óscar Pereiro. Intentaré llegar al 100% en el Tour para eso. Y luego, si tengo una oportunidad, como el año pasado, intentaré aprovecharla. Algún día me gustaría poder luchar por el triunfo en esta carrera.