El italiano Mattia Pasini (Aprilia) se impuso en una polémica carrera de 250 c.c. a su compatriota Marco Simoncelli (Gilera) y al español Álvaro Bautista (Aprilia).
La carrera estuvo marcada por una maniobra de Simoncelli que, bajo la lluvia, sacó del trazado a Bautista cuando en la décima vuelta luchaban por la primera posición. Los comisarios decidieron abrir una investigación sobre la maniobra de Simoncelli y llamaron a declarar a ambos para, finalmente, dejar al italiano sin sanción. El piloto de la Gilera ya había provocado el año pasado la caída de otro español, Héctor Barberá (Aprilia), en plena recta del circuito de Mugello cuando ambos peleaban por la victoria.
Simoncelli fue el más rápido en la salida. Partía desde la segunda plaza por detrás de Bautista, pero salió como un cohete y metió tres segundos al japonés Hiroshi Aoyama (Honda) y al español en dos vueltas. Pasini, por su parte, desde la octava posición de la parrilla pronto daba cuenta de sus rivales y junto a Bautista se desprendía del nipón para iniciar la caza del campeón del mundo.
El español marcaba la vuelta rápida en el sexto giro, mientras que Barberá era cuarto por delante del español Héctor Faubel (Honda), el suizo Thomas Luthi (Aprilia) y otro español, Alex Debón (Aprilia). Bautista le restaba 2,2 a Simoncelli en una vuelta y 6 segundos en cuatro para en la novena superarle y ponerse en cabeza. El asfalto estaba encharcado y los dos estuvieron a punto de irse al suelo al mismo tiempo por sendos trallazos de sus máquinas en ese giro a la altura de la chicane.
Por detrás, Barberá perdía una plaza, la quinta, en beneficio de Luthi, y, posteriormente, rebasaría a Aoyama. En la décima llegó la maniobra que determinaría la carrera. Simoncelli trató de adelantar a Bautista, que tenía la trazada buena, y sin sitio se fue apoyando en la Aprilia del español hasta sacarlo del asfalto más de cincuenta metros.
El de Talavera de la Reina fue el más perjudicado pues quedó más lejos del trazado y perdió cuatro segundos que, a la postre, serían definitivos para decidir el podio. Bautista volvió a la pista encendido y comenzó a marcar una vuelta rápida tras otra, tenía muy cerca de nuevo a Simoncelli cuando su máquina le volvió a avisar. El español explicó luego que no veía por el agua que desprendía la moto que le precedía.
La prueba se quedó en un mano a mano entre los dos italianos. Simoncelli recuperó sobre Pasini y le pasó a falta de una vuelta, pero tras pasarse y repasarse, el de la Aprilia se impuso haciéndole a Bautista un favor en la clasificación del Mundial.