Federer ya tiene a tiro el Grand Slam

DEPORTES

El suizo remontó de nuevo frente a un dignísimo Del Potro y jugará ante Soderling por el título de Roland Garros

06 jun 2009 . Actualizado a las 02:11 h.

Será mañana, 7 de junio, cuando Roger Federer ataque su cuarta final de Roland Garros. Quizá sea un día grande en la historia del tenis. El fenómeno suizo alcanzó ayer su cuarta final en París como un auténtico superviviente tras ganar por 3-6, 7-6 (2), 2-6, 6-1 y 6-4. Llevaba sufriendo todo el torneo, jugando a ratos, remontando, avanzando, que no es poco. Juan Martín del Potro le exigió en semifinales un poco más, y durante tres horas y media le discutió con entereza su plaza en el partido decisivo. Cuando mandaba por dos sets a uno, agotado física y mentalmente, el argentino dio los primeros síntomas de debilidad ante un Federer duro como una roca, con la misión de ganar, esta vez sin Nadal en medio, el título que le falta para completar el Grand Slam. Aunque no fue hasta bien entrada la última manga cuando Del Potro levantó la bandera blanca. Mañana se enfrentará con Robin Soderling para coronar toda una era.

Irreverente, Del Potro se lanzó a por Federer sin pausa, dispuesto a ganar a un rival que siempre le había machacado. Y por momentos gobernó el partido desde la línea de fondo, de donde le quería mover el suizo. Durante tres sets su rendimiento fue irreprochable. Ganó el primero, solo perdió el segundo en el tie break y arrolló en el tercero. Casi noqueado en un rincón de la pista, resurgió entonces el artista de Basilea. En un momento de máxima exigencia, demostró su cuajo de gran campeón. Reaccionó con una autoridad asombrosa, regaló golpes de todos los estilos y levantó al público, que le adora y desea que cierre el círculo de su asombrosa etapa reciente. Al argentino solo cabe achacarle un par de dobles faltas inoportunas en el tramo final. Una pena.

A Federer no lo espera mañana Nadal, su verdugo en las tres finales anteriores, sino Soderling, precisamente el único tipo que tumbó al mallorquín en la tierra de Roland Garros.

Soderling ganó a Fernando González por 6-3, 7-5, 5-7, 4-6 y 6-4 y confirmó todas las virtudes que había apuntado desde que venció a Nadal. Sacó fuerte y colocado, atacó siempre un palmo por detrás de la línea de fondo y nunca se descolocó. Porque aunque sus larguísimos brazos le permiten jugar con un bombardeo constante con su derecha, no esconde un ápice el revés. Más curtido, González reaccionó cuando ya tenía dos sets en contra, ganó el tercero y, con 4-4, montó un espectáculo al cantar mala una bola de su rival. Después de sus aspavientos con el árbitro y el juez de línea, se sentó sobre el bote de una bola y lo borró con su culo.

El show descolocó a Soderling, que perdió cinco juegos seguidos con un tenis muy pobre: cedió el cuarto set y se vio con 3-0 en contra en el quinto. Fue el tiempo que tardó el sueco en centrarse para cerrar el encuentro con su guión anterior.

Safina y Kuznetsova, hoy

Roland Garros acoge hoy ( La 2 de TVE, 15.00 ) la segunda final rusa de su historia. La número uno del mundo, Dinara Safina, se mide con Svetlana Kuznetsova en busca de su primer título de un gran torneo, ya que perdió la final de París en el 2008 y la de Australia en este 2009.