Había dicho Lotina a La Voz que Lafita era «un gran fichaje», y así lo entendieron los aficionados que ayer se congregaron a las puertas de Riazor. El maño fue el único jugador que recibió una ovación, y bastante entusiasta, a su llegada al estadio municipal. Cuando comparecieron los dos fichajes de este verano, Angulo y Juca, no hubo tales aplausos, aunque sí un grito de ánimo, pero dirigido al capitán que los acompañaba, Valerón, saludado al grito de «Juan Carlos, eres Dios». Entre una nube de fotógrafos, cámaras y hinchas, haciendo breves pausas para firmar autógrafos, Lafita se abrió paso hacia la puerta de entrada de Riazor. Y realizó sus primeras declaraciones en meses, pues ya en las últimas semanas de la temporada pasada, desde que Lotina lo relegó al banquillo porque entendía que se iría en verano, se había negado hablar. Fueron solo tres frases, pero es que tampoco puede decir mucho más: «Tienen que ponerse de acuerdo los clubes, yo me mantengo al margen. De momento, estoy aquí». Lafita hizo lo que le dijo que hiciese su agencia de representación, Bahía, que consultó con la Liga de Fútbol Profesional (LFP), que le informó de que, dado que el Zaragoza no ha abonado la parte que le correspondía de la opción de recompra, los derechos federativos seguían perteneciendo al Dépor. El club blanquiazul entiende que, salvo decisión judicial contraria, Lafita es suyo esta temporada, mientras que el club maño considera que aún está a tiempo de pagar. La solución, en fechas venideras. «Filipe, tú tranquilo» También despertó gran expectación la llegada de Filipe, que compareció con rostro serio pero atendió con amabilidad las peticiones de autógrafos y fotos. «No hablo, lo siento», respondió a los periodistas. Hace unos días, su intención era ofrecer ayer una rueda de prensa, pero finalmente ha decidido callar porque así se lo ha pedido el Deportivo, que está abierto a negociar su fichaje. Sin embargo, el Sport publicó ayer que el Barça descartará al jugador si no lo ficha hoy y se centrará en la compra del brasileño André Santos (Corinthians). Tras la fugaz charla de Lotina, Lafita y Filipe abandonaron juntos Riazor. Los dos que se pueden ir, unidos. «Filipe, tú tranquilo. Lo que tenga que ser será», lo consoló un aficionado.