La gran esperanza española

La Voz REDACCIÓN |

DEPORTES

17 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

España se encomienda a Marta Domínguez. Sobre la palentina recae la principal esperanza de aparecer en el medallero e incluso de ganar un título mundial, algo que no sucede desde hace diez años en Sevilla cuando lo había conseguido Abel Antón en el maratón. Pero Marta no lo tendrá tan fácil esta tarde (20.30 horas) en los 3.000 obstáculos. Galkina, la plusmarquista mundial de la distancia, asombró en las semifinales y es la gran favorita. Keniatas y etíopes también tienen mucho que decir.

A sus 33 años, y después de triunfar en casi todas las distancias, Marta está preparada para su gran día. Sabe que le espera una carrera rápida, con las rusas tirando a bloque a ritmo de mitin y que las medallas pueden estar por debajo de los nueve minutos. «Solo saben correr así para evitar los codazos y los empujones», recordó la plusmarquista española. En Pekín sucedió lo mismo y no se cegó. Antes de que apareciese aquella fatídica valla, la palentina se había olvidado de Galkina, pero tenía a tiro al resto del podio.

En un escenario muy semejante se moverá la carrera de esta tarde. Marta saldrá a lo suyo, a ganar la cuerda desde el primer metro y a pegarse con las mejores, pero sin cegarse con tácticas suicidas que pongan en peligro sus opciones de podio. A ella siempre le quedará un cambio de ritmo que explotar llegado el momento.

La palentina economizó al máximo el esfuerzo en la semifinal del sábado, entrando con comodidad por puestos, y ayer invirtió parte de la mañana en trotar con los españoles del 10.000, entre ellos el coruñés Lolo Penas. Tranquilidad y confianza resumen su estado de ánimo.

Factores a favor

A favor de Marta juega su experiencia y su gen competitivo. Debutó en un mundial en el 1.500 metros en el lejano 1995 en Gotemburgo, más tarde fue dos veces subcampeona mundial en los 5.000 y en poco más de año y medio en la distancia ya ha conseguido llegar a una gran cita con la mejor marca mundial del año (9m 9s 39d). En parte porque de la mano de César Pérez, un ex obstaculista metido a entrenador, ha depurado su técnica de un modo considerable. A prueba de saltar vallas y superar rías para que no se repita lo de Pekín.

Muy cerca de ella, y con vocación de ejercer de aliada estará la valdeorresa Eva Arias, la gran sorpresa de la primera jornada al colarse en la final. La gallega espera ser la primera en felicitarle en la línea de meta.