Ezequiel Mosquera se mostró satisfecho con su rendimiento. El resultado entra dentro del guión. «Ha estado bien, no me quejo, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de crono que era. Está dentro de lo esperado», indicó.
Al igual que Samuel Sánchez, destacó la incidencia del viento. «Venían algunas rachas. Aunque yo no tuve problemas. Fui con prudencia. Mejor perder unos segundos que pegarte una leche el primer día, que no es plan. Pero hubo compañeros del Xacobeo que sí lo sufrieron más».
Mosquera no pudo escuchar las indicaciones de Álvaro Pino por un problema técnico, lo que provocó que el coche del equipo casi le tocara en dos ocasiones.
Se ha olvidado de la gastroenteritis leve que arrastraba. «No he sufrido ningún cólico ni nada», indicó. Y aseguró que sus sensaciones son mejores que en la crono por equipos con la que arrancó la Vuelta 2008. «Si tuviera las patas del año pasado, habría acabado entre los últimos», dijo.
Sobre la actuación de sus rivales, indicó que Ivan Basso ha demostrado que está en un buen estado de forma y con ganas.
Mosquera no se fía de las próximas etapas: «Son carreteras estrechas y estaremos todo el día haciendo ochos. Con el viento que hay, si tira algún equipo ya se lía. Todo depende de la mentalidad de los corredores. Pero puede llevarse un susto algún aspirante a la general. Unos irán a por las bonificaciones para asaltar el liderato y pillarán a otros en bragas».