El más elegante, premiado y completo tenista que se vio jamás, nunca falla. También la regularidad condimenta la asombrosa carrera de Roger Federer. Con su triunfo del miércoles frente a Robin Soderling por 6-0, 6-3, 6-7 (6) y 7-6 (6) alcanza su vigésima segunda semifinal seguida de un torneo del Grand Slam . No falla desde el verano del 2004. Tras caer en Roland Garros con Guga Kuerten, ganó su primer título en Wimbledon. Desde entonces, no se permitió un borrón antes de las dos últimas rondas. Mañana -en un horario todavía por determinar- se enfrentará con el serbio Novak Djokovic por una plaza en la final.
«Llevar 20 semifinales grandes seguidas es monstruoso, el récord del que estoy más orgulloso», llegó a decir en el último Roland Garros, para reivindicar que, más allá de sus títulos del Grand Slam -ya 15 más que ningún otro jugador jamás-, su regularidad también es inigualable. Ningún otro jugador repitió siquiera en once semifinales seguidas en los majors .
«No sé qué decir. Para mí es algo grande volver a estar aquí, en este escenario y en este torneo, luchando por el título», celebró el récord Federer tras su trabajado triunfo frente a Soderling.
Para contextualizar su logro, basta con echar un vistazo al papel reciente de los jugadores que compiten por las cinco primeras plazas del ránking. Andy Murray acaba de perder en octavos de final del US Open y este año solo alcanzó la penúltima ronda en Wimbledon. Rafa Nadal -el otro gran jugador del momento, también muy regular- sumó un total de diez semifinales alternas desde que el suizo abrió su récord en el 2004. Djokovic, que explotó hace tres años, llega por séptima vez a la antesala de la final. Y Roddick, ex número uno, nunca encadenó tres semifinales seguidas en los cuatro torneos principales.
Los ingresos
Tal regularidad, tal aguante en los mejores torneos, solo superado por un puñado de elegidos en las rondas finales, se traduce en su cuenta corriente. En Nueva York se convirtió en el primer tenista que amasa 50 millones de dólares en premios. Luego están los patrocinios, que le reportan unas ganancias totales de 36 millones de euros, gracias a contratos de larga duración con Nike, Rolex, Wilson...
La máquina sigue girando. Federer afrontará su su tercer partido contra Djokovic en el US Open. El suizo ganó en sus dos precedentes, en la final del 2007 y la semifinal del 2008.