Miles de personas festejaron en la Cibeles el primer título europeo del baloncesto masculino
22 sep 2009 . Actualizado a las 10:42 h.Bajo el lema «¡Felicidades, campeones!», miles de personas homenajearon ayer lunes en la madrileña plaza de la Cibeles a los campeones de Europa de baloncesto. A las 19.40 horas, los doce integrantes de la selección española pusieron punto final a una maratoniana jornada. Sin apenas tiempo para descansar, aterrizaron de madrugada en el aeropuerto de Barajas. Después fueron recibidos por el presidente del Gobierno y por los Reyes. El baño de masas se reservó para el final del día.
Sobre las siete de la tarde, el autobús que trasladaba a los héroes de Polonia atravesó el centro de la capital. Durante el trayecto, los jugadores no pararon de lanzar camisetas a los incrédulos viandantes, que apenas tenían tiempo de sacar el móvil para fotografiar a sus estrellas. Al grito de «¡Campeones, campeones, oé, oé, oé!», la expedición española llegó a su destino. Miles de aficionados, la mayoría jóvenes ataviados con la camiseta de la selección, esperaban a los protagonistas.
La casta y el orgullo
Con jerséis rojos y la medalla dorada colgada al cuello, los jugadores subieron al escenario uno por uno al calor del sonido de miles de gargantas coreando su nombre. «Hemos sacado la casta y el orgullo», decía un aclamado Pau Gasol. «Gracias por el apoyo que nos habéis dado», añadió el jugador más valioso del Eurobasket entre enfervorecidos gritos de «¡MVP, MVP!». El cansancio acumulado no impidió que los jugadores mostraran su alegría.
Nadie eludió el micrófono. Juan Carlos Navarro, Sergi Llull, Marc Gasol, Ricky Rubio... Todos hablaron. Entre el obligado «Que viva España» de Manolo Escobar hubo tiempo para otros temas más novedosos. Felipe Reyes, ídolo local, se puso al frente de sus compañeros para entonar el I Gotta Feeling del grupo Black Eyed Peas. Otro de los más aclamados fue Rudy Fernández. Pese a que ya lleva un año en los Blazers de Portland, las camisetas del Joventut con su nombre destacaban entre la marabunta de colores de los aficionados.
Uno de los más animados era Pau Gasol. Al grito de «¡Camarero, una de... !», el jugador de los Lakers tomó el testigo del guardameta Pepe Reina en la celebración el verano pasado del título de campeones de Europa de fútbol.
Sergio Scariolo
El seleccionador español, Sergio Scariolo, también tuvo su momento de reconocimiento. El técnico italiano destacó el «talento y la gran ética del trabajo» de sus pupilos. La breve fiesta tras las obligadas visitas institucionales concluyó sin apenas incidentes. Solo el protagonizado por un reducido número de integrantes del Frente Atlético, que tras algunos cánticos xenófobos fueron expulsados por la policía. Pero nada enturbió el gran homenaje a esta generación de genios de la canasta.
Media hora fue suficiente para demostrar el orgullo de un país con los campeones de Europa, un grupo de jugadores que ya habían conquistado el oro en el Mundial de Japón (2006) y el subcampeonato olímpico en Pekín (2008). Ahora les toca descansar y disfrutar de placeres gastronómicos como la tortilla o el jamón, que ya probaron ayer en un famoso restaurante madrileño, después «de tanto pollo y pasta» en Polonia.