La edad de oro de Aranzubia

P. J. B.

DEPORTES

18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Nadie tose a Aranzubia esta temporada. El portero deportivista compagina actuaciones memorables, como el paradón a Mario Bermejo en Jerez o su espectacular despeje tras el cabezazo del delantero del Villarreal Joseba Llorente, con otros partidos donde casi ni tiene que intervenir, como el disputado ayer contra el Sevilla, pero en el que también roza la percección. Su espectacular estado de forma le permite disparar sus mejores cifras en Primera. Ayer completó su cuarto partido consecutivo sin encajar un gol y batió su mejor registro personal, cuando militaba en las filas del Athletic. Ahora suma 397 minutos sin recoger un balón de la red.

El último se lo endosó su ex compañero Verdú en el triunfo del Espanyol en Riazor. Desde entonces ningún futbolista fue capaz de doblegar al portero riojano, uno de los destacados en este Dépor de Champions.

«No encajar goles es importante, más allá de los minutos que lleve, porque asegura sumar puntos para el equipo», afirmó ayer como restándole importancia a su marca. Frente a un rival que llegaba a A Coruña después de dar cuenta del Real Madrid y con la firme determinación de confirmarse como alternativa a los grandes , el guardameta ni se inmutó. Ausente Luis Fabiano, ni Kanouté (en anteriores ocasiones el auténtico ogro de todas las pesadillas deportivistas), ni Negredo, el delantero de moda, ni Navas (minimizado por Filipe), ni tampoco Koné y Capel, que salieron frescos en los instantes finales de la segunda parte, hicieron temblar al cerrojo del Dépor.

Segunda temporada

La mejor racha de Aranzubia llega, además, en el inicio de su segunda temporada con la camiseta blanquiazul. Durante las siete en que sudó el escudo del Athletic solo disfrutó de una racha similar a la actual en la temporada 2004-05, a las órdenes de Ernesto Valverde, actual entrenador del Villarreal. Entonces acumuló tres partidos seguidos sin encajar un gol. En total, un registro de 357 minutos, que ayer, en la etapa de su reencuentro como uno de los mejores porteros de la Liga, quedó superado.

Cuentan los entrenadores que lo acompañaron en los inicios de su carrera que el portero deportivista no hace más que demostrar en A Coruña las virtudes que ya apuntaba cuando era poco más que un juvenil y dejaba en el banquillo de la selección sub-20 al mismísimo Casillas. Iñaki Sáez, que lo llamó a aquel Mundial de Nigeria, asegura que se llevó una alegría cuando lo vio detener de un salto y con la mano a ras de césped el cabezazo de Joseba Llorente. «Es que eso ya lo hacía entonces», afirma el ex seleccionador. Y Aranzubia no se cansa de darle la razón.

Seguridad defensiva

La racha del portero deportivista es la de todo el equipo, que acumula quince puntos en la clasificación gracias a cuatro victorias por 1-0 (y, por tanto, con indudable protagonismo de su faceta defensiva) y otra más por 0-3, la conquistada frente al recién ascendido Xerez. Curiosamente, las mejores actuaciones individuales de Aranzubia se produjeron en los triunfos frente al Málaga (donde salvó el empate en los instantes finales), el Xerez (con esos renombrados reflejos al remate de Bermejo con 0-1 en el marcador) y la ya citada frente al Villarreal.

Unos datos que corroboran el discurso habitual del guardameta riojano, quien se esfuerza por repartir méritos con sus compañeros, tanto defensas como centrocampistas y delanteros, pues -recuerda siempre- los de arriba también colaboran con su presión en el mejor momento de Aranzubia.