El cadete monfortino proyecta su carrera en la cantera blanca de la mano del ex céltico José Luis Diezma
28 oct 2009 . Actualizado a las 18:53 h.El director de cantera del Real Madrid y ex seleccionador español de fútbol sala, Javier Lozano, debería admitir una sugerencia, por aclamación popular. Para acceder a la casa blanca sin examen previo debería bastar con un requisito: ser guardameta y gallego. Garantía de seguridad bajo palos. La última muestra de ello es Sergio Rodríguez Domínguez, Cabanelas , (Monforte, 1995), que se adueñó de la portería del cadete B, por delante de los madrileños Miguel Ángel e Iván. Cabanelas sigue la estela de otros como el brigantino Francisco Buyo, el lucense Diego López o el ourensano Miguel Ángel, quien precisamente lo tutela como jefe de porteros del Real Madrid, club que en su base está fuertemente vinculado con Galicia. La familia de Roberto, preparador del joven meta cadete, es originaria de Ourense. Y el entrenador del equipo es el ex céltico José Luis Diezma. La perla de los porteros gallegos (por quien pujaba también el Barcelona) se adapta con altas dosis de morriña a la vida en la residencia blanca en Villafranca del Castillo, a treinta kilómetros de la capital. Cabanelas comparte habitación con el extremo zurdo coreano Kin, «al que al cabo del tiempo le acabas entendiendo lo que quiere decir», describe y el mediocentro catalán Miguel. «Echo mucho de menos a mi gente. No es lo mismo que vivir en Galicia. A veces tengo momentos malos y pienso que estaría mejor con mis amigos», lamenta, aunque rápidamente asegura que disfruta de su aprendizaje en Madrid. «Me exigen mucho, pero me gusta. Aquí los entrenamientos son más fuertes y tenemos preparador físico, y trabajo específico», explica. «Me dan caña para que mejore. No me arrepiento de haber venido», resume el lucense. ¿Y los ídolos? «Los lunes y martes están en el campo contiguo en Valdebebas», dice. «Me fijo en la seguridad de Casillas bajo palos, el uno contra uno excelente de Dudek y en Adán, que va muy bien por arriba», añade. Cabanelas se despierta a las ocho y media de la mañana y se dedica de forma intensiva al estudio hasta las cinco y cuarto de la tarde. La parte final del día comprende un entrenamiento de unas dos horas, una hora libre tras la cena y otra de estudio antes de dormir. «Me he hecho una pequeña pandilla, con algunos gallegos del Real Madrid como Rafa (que era del Areosa y ahora está cedido en el Majadahonda) y Óscar Novo, del cadete A, que estaba en el Galicia de Caranza.