Rafael Nadal, número dos del mundo, logró el pase a las semifinales del Masters 1.000 de París-Bercy al derrotar al francés Jo-Wilfried Tsonga por 7-5 y 7-5, lo que le dará derecho a disputar su vigésimo partido contra el serbio Novak Djokovic, su rival por un puesto en la final.
El mallorquín mejoró su juego con respecto a los dos partidos anteriores en la moqueta parisiense y avanzó sin problemas en una hora y 52 minutos hasta las semifinales.
Nadal tuvo un partido más plácido que en sus dos primeras comparecencias en Bercy. En su debut salvó cinco bolas de partido contra Nicolás Almagro, y en octavos vio cómo Tommy Robredo disponía de su servicio para anotarse el encuentro.
De poco le sirvió a Tsonga jugar sobre su pista favorita y el aliento del público. Se fue sin inquietar a Nadal, pese a que en los cuatro enfrentamientos que habían tenido hasta el momento siempre le había creado problemas. Incluso lo eliminó en las semifinales de Australia del 2008.
Esta vez fue más fácil. Nadal ganó casi sin hacer ruido, como si no quisiera despertar a un público que le auguraba un ambiente hostil. El francés saltó firme a la cancha con un servicio demoledor, mientras Nadal tardaba en entrar en calor. Hasta en cinco ocasiones tuvo bola para robarle el servicio en la primera manga, pero el español lo conservó.
Fiel a su costumbre, Nadal aprovechó mejor sus ocasiones. A la tercera bola de ruptura se hizo con el servicio de Tsonga y puso un 6-5 en el marcador que dejaba el set visto para sentencia, a falta solo de anotarse su saque. Fue un golpe enorme para el francés, que había dominado la manga, pero sin rematar.
Después de un igualado segundo set, en el undécimo juego Nadal aceleró y acabó robando el saque del francés para, de nuevo, dejar el set a expensas de anotarse su servicio. Y no falló el mallorquín, que ganó el partido casi sin dar tiempo al público a percatarse de que se le iba su mejor jugador.
El golpe es fuerte para Tsonga que, además de no revalidar su título, dice definitivamente adiós a sus opciones de acabar el año entre los ocho primeros, sinónimo de clasificación directa para el Masters de Londres.
La derrota del francés, sumada a la del sueco Robin Soderling frente a Djokovic (6-4, 1-6, 6-3), coloca al español Fernando Verdasco de lleno en Londres.
A Nadal ya solo le resta un escalón para llegar a la final. Pero tendrá que dar un gran paso para superarlo, porque Djokovic llega a París en un gran estado de forma tras haber ganado los torneos de Pekín y Basilea, este último el pasado domingo contra el número uno del mundo, Roger Federer, que jugaba en su casa.