El Atlético pasa a cuartos a su manera

DEPORTES

El Celta se cruzará con un equipo que remontó un 3-0 en una hora y, tras arriesgar el pase, se clasificó con diez hombres

15 ene 2010 . Actualizado a las 09:34 h.

Cuando dos equipos del medio de la tabla, ejemplo de irregularidad, se enfrentan a vida o muerte, puede pasar cualquier cosa. Pero cuando uno de ellos es el Atlético, su rival es de Segunda y se trata de una eliminatoria de Copa en la que comienza su partido de vuelta perdiendo tres a cero, el entretenimiento está asegurado. Con todo, lo de ayer, fue para nota. Tras empatar en la primera parte y remontar en la segunda, se dejó eliminar a falta de veinte minutos y después, con un jugador menos, logró la clasificación. Finalmente, 5-1 y el Celta tendrá que vérselas en cuartos con el equipo más histriónico de España.

Después de la vergonzosa imagen mostrada en el partido de ida disputado en Huelva hace más o menos una semana, el equipo rojiblanco puso a funcionar su ya casi oxidado rodillo futbolístico y aplastó al Recreativo en treinta y nueve minutos. El lastre era tal, que los goles de Simão, Agüero y Ujfalusi (los dos primeros a pase de Diego Forlán) solo sirvieron para empatar la eliminatoria.

Sin embargo, Quique encontró euforia al descanso. La pasión de la grada se había colado en el vestuario en el cuerpo de unos futbolistas hipermotivados. La salida en tromba parecía haber servido de golpe de autoridad de un equipo acostumbrado a ganarlo casi todo contra un conjunto que daba brazadas de ahogado. Pero es el Atlético de Madrid, un club también habituado a perderlo todo cuando la victoria parece segura. De hecho, el cuadro andaluz se despidió del respetable con un par de oportunidades clarísimas de Fornaroli, carterista del área. Peña y De Gea, sus inocentes víctimas. Con esas sensaciones y el baño de fútbol color rojiblanco, el Calderón aguardaba el inicio de la segunda mitad.

Llevaban razón los incrédulos. Al primer minuto de la reanudación, De Gea metió una mano providencial ante Fornaroli, que en esta ocasión estafó a Perea. Poco después, tuvo que firmar otra como contestación a un disparo lejano de Javi Fuego. Entre tanto, Delgado Ferreiro le anuló un gol a Forlán, que después envió otra al larguero.

En el intercambio de golpes, el Recreativo ganaba a los puntos. Pero el Atlético de ayer pegaba duro. Le faltaba, sin embargo, en la segunda mitad, la minuciosidad en la elaboración de la jugada, lo que no fue óbice (es el Atlético) para conseguir el cuarto en una jugada trastabillada que acabó marcando Troest en su propia puerta. Ahí comenzó el caos.

Assunção y la locura final

Porque, el Atlético, mejor dicho Assunção, decidió que ya estaba bien de normalidad. El brasileño demostró que es rojiblanco hasta el tuétano y, con el equipo en cuartos de final, se perdió en unos regates en el área que acabaron en gol de Carmona (minuto 71) y una falta que le costó la segunda amarilla y la expulsión (minuto 73). A orillas del Manzanares, las aguas volvían a su cauce habitual: eliminados.

No contentos con ello, los diez jugadores atléticos, dispuestos a dejar maltrechos los corazones de sus parroquianos, anotaron el quinto (Simão) de libre directo: clasificados. Quique intentó guardarse de más sustos, pero con este equipo es imposible.