El español, sin victorias contra los ocho mejores desde mayo, prueba su mejoría ante el escocés
26 ene 2010 . Actualizado a las 03:17 h.La reválida para Rafa Nadal espera a las nueve y media de esta mañana ( Canal + Eventos ) en la pista central de Melbourne Park. Caído en desgracia en mayo, no gana a uno de los ocho mejores desde entonces. Partidos tuvo de todos los estilos para recuperar su jerarquía: en tierra, en cemento, a cubierto, al aire libre... Pero, unas veces por su quebradizo estado físico, y otras por la falta de confianza que conllevan las derrotas, se estrelló siempre contra la clase alta del tenis actual. Ahora va en serio. Envía señales de recuperación. En el torneo de exhibición de Abu Dabi pudo con Soderling, sí, pero el bolo no puntuaba para el circuito de la ATP. Hace unas semanas alcanzó la final de Doha contra Davydenko, pero dejó escapar al ruso después de disfrutar de un par de match balls a su favor. Superados los partidos contra rivales fáciles o de nivel medio, los cuartos de final del Open de Australia pueden enterrar su crisis. Le espera Anday Murray, escocés, 22 años, listo, versátil, capaz de atacar y de defenderse, una gacela, un chico hambriento de los grandes títulos que todavía le faltan. Eliminado Del Potro, por su parte del cuadro, como posibles rivales en semifinales, avanzan Andy Roddick y Marin Cilic. Pinta bien.
El duelo del futuro
Nadal-Murray era el duelo del futuro que se anunciaba a principios de la temporada pasada, cuando el español se hizo con el título en Australia a base de épica, tenis y físico, mientras que el escocés acumulaba títulos y victorias contra los mejores. Murray no tiene todavía en su casa un título que le acredite como ganador de un torneo del Grand Slam. Y ahí podría haber alguna ventaja psicológica para Nadal. «Está acostumbrado a partidos difíciles. Lo único que le puede pesar un poco es la necesidad de ganar un Grand Slam, que todavía no lo ha hecho. Pero, al final, como tiene la calidad para ganarlo, no le afectará», considera el tío y entrenador del mallorquín, Toni Nadal.
Murray avanza como un ciclón por el torneo, sin desgaste, algo fundamental en una cita del Grand Slam, con partidos al mejor de cinco sets. No se ha dejado ni una sola manga por ahora. Nadal ha cumplido sin grandes sobresaltos, pero reconoce que debe dar algo más de lo ofrecido hasta ahora si quiere ganar también a los mejores.
Precedentes
Nadal ha ganado a Murray sobre pista dura y sobre tierra, y le derrotó en los dos últimos precentes. El escocés solo le ganó dos de las siete veces en las que se han encontrado: en el US Open del 2008 -al que el mallorquín llegó entonces extenuado después de su asombrosa racha que incluyó los triunfos en Roma, Montecarlo, Barcelona, Roland Garros, Wimbledon y los Juegos de Pekín- y en Róterdam el año pasado -con el español lesionado-.
«Hay que jugar más agresivo [que contra Karlovic en octavos] porque con el saque íbamos a meter muchos, porque luego estás siempre con el agua al cuello con el del rival. Ahora es diferente, hay que forzar las jugadas, no solo meterla, jugar con intensidad e intentar que las cosas salgan bien. Rafa tiene un juego y debe intentar imponerlo. Otra cosa no sabemos hacer», adelanta Toni Nadal. Llega la reválida, o la vuelta a la crisis.