Nadal hinca la rodilla ante Murray

DEPORTES

El escocés ganaba por dos sets cuando el español abandonó por lesión un duelo fabuloso

27 ene 2010 . Actualizado a las 03:27 h.

En un duelo fabuloso, el gran tenis de Andy Murray y algunos detalles como la diferencia de servicio en los momentos decisivos enviaron a Rafael Nadal a casa en cuartos de final del Open de Australia. El adiós del defensor del título se precipitó cuando perdía por 6-3, 7-6 (2) y 3-0 por culpa de una lesión en la rodilla que le obligó a retirarse. Mientras jugaron a plenitud, ofrecieron un partido enorme, a mayor gloria del escocés, pero que confirma, en cierta medida, la recuperación del mallorquín. Murray se medirá ahora en semifinales con el croata Marin Cilic, que ganó, en su tercer partido de cico sets en el torneo, a Andy Roddick por 7-6 (4), 6-3, 3-6, 2-6 y 6-3. Murray y Nadal discutieron a raquetazo limpio quién llevaba la iniciativa. El partido arrancó revolucionado, sin tregua, brillante. El español dio primero y logró su primer break en el tercer juego, pero dejó escapar hasta otras siete oportunidades para romper el servicio de su rival en la primera manga. Dos aspectos marcaron las diferencias de inicio. Murray saca más potente y con mejor colocación. Y el escocés está más acostumbrado a buscar la red, con lo que jugó con más variedad de recursos. Fiel a su estilo, Nadal lo fiaba casi todo a los palos desde el fondo de la pista, poderoso, como en sus mejroes días. Pero así esta vez no le bastaba, contra un gran rival enfrente y, además, en estado de gracia. Cuando quiso variar el guión con dejadas, le faltó sutileza. Subidas a la red A merced de Murray, Nadal dio un paso al frente en el segundo set. Jugó más agresivo y sin miedo a la red. Llegó a servir con 4-2 a su favor. Pero le faltó algo más de confianza en las bolas decisivas, en las que se desequilibran los duelos igualados. Cuando se veía en apuros, el escocés tenía a mano un ace con el que salir airoso (sumó al final trece saques directos por uno del mallorquín). Por necesidad o por convicción, Nadal perdió el miedo a la red. Y las estadísticas, engañosas a veces, arrojan un dato claro. Ganó los quince puntos en los que se acercó a volear. ¡Quién sabe qué sería de su tenis si mejorase su juego en la red y se acercase no solo cuando tiene una bola franca a media pista! Camino del desempate del segundo set, volvió la épica. El español ganó puntos heroicos, apretó el puño, se ganó a la grada. Y tuvo una última oportunidad para variar el rumbo del partido. Con 6-5 a su favor, estuvo a dos puntos del set. Y Murray se sacó de la manga otro saque directo. Quizás ya mermado por sus problemas en la rodilla, Nadal apenas plantó cara en el tie break . El tercer set sobró. En medio el segundo juego, el español pidió la presencia de un fisioterapeuta para tratar su rodilla. Volvió a la pista cabizbajo, sin celebrar ya siquiera sus puntos. Nadal ya no era Nadal, otra vez mermado por las lesiones. Sin ritmo, sin piernas para disputar el partido contra uno de los mejores, el español se retiró con 3-0. El partido ofrece muchas lecturas diferentes. La recuperación de Murray es la primera, porque jugó un partido excelente y quizá ya tenga la experiencia y el cuajo para afrontar el reto pendiente, su título en un torneo del Grand Slam. Y la segunda, que Nadal ya no es el de septiembre. Nada tiene que ver su derrota de ayer con la que sufrió en Nueva York ante Del Potro, por ejemplo. Vivo de piernas, poderoso de golpes, perdió un partido que podría haber cedido en cualquier otro momento de su carrera. Es cierto que se deja pendiente una victoria contra los ocho primeros que le devuelva definitivamente su capacidad intimidatoria y la confianza perdida. Pero está en camino. La Copa Davis peligra Otra consecuencia de la derrota en Melbourne podría ser su ausencia en la primera eliminatoria de la Copa Davis, que se celebrará en marzo contra Suiza en Logroño. Nadal ya dejó entrever que moderará su participación en el torneo por países. Y la lesión de rodilla probablemente le aconseje aligerar un calendario que ya iba a menguar con respecto a las últimas temporadas.