Grandes conjuntos gallegos de distintas disciplinas sufren baches deportivos y económicos que los empujan hacia categorías inferiores o incluso a la desaparición
29 abr 2010 . Actualizado a las 02:58 h.La crisis juega en equipo en Galicia. Para muchos conjuntos gallegos esta temporada está convirtiéndose en un calvario. Agarrarse a la élite es complicado en plena marejada deportiva y económica. El Compostela y el Cangas de balonmano ya han pagado sus baches con un descenso. Y hay más formaciones a la cola del paro.
No hace tanto tiempo que el fútbol autonómico contaba con tres equipos en Primera División. Pero suena a prehistoria. El Deportivo es el único que ha mantenido su plaza en lo alto, pero lejos del territorio Champions por el que navegaba hace años y lastrado por la deuda. El Celta, también mordido por graves problemas financieros e inmerso en un proceso concursal, pena ahora en Segunda División con una crisis que corroe todos sus flancos y flirtea con los puestos de descenso a Segunda B, ya que está a solo tres puntos del abismo. En cuanto al Compostela, ya es un equipo descendido a Tercera y arrastra impagos a sus jugadores. El Pontevedra lucha por meterse en la fase de ascenso, pero también debe dinero a su plantel. Y uno de los clásicos del balompié gallego, el Racing de Ferrol, se asoma al precipicio de Tercera tras encadenar cuatro empates.
El baloncesto también sufre lo suyo. El Obradoiro, tras una sorprendente primera vuelta y después de quedarse a un punto de la clasificación para la Copa del Rey, fue víctima de un temporal deportivo e institucional. Necesita un milagro para continuar en la ACB. Debe ganar sus tres partidos y que el Lagun Aro pierda todos su compromisos.
La continuidad del Ciudad de Vigo, club fundado hace cuatro años y colista en la LEB Oro, está en el aire por los impagos. «Austeridad», repite Tito Díaz, técnico del Extrugasa que ha dirigido el Ciudad de Vigo y el Breogán. «Este año fichamos a seis profesionales, las otras jugadoras son de la casa. Realizamos muchos viajes en furgoneta. Ajustamos mucho los presupuestos», explica. Con todo, lucharán por el ascenso a la Liga Femenina, como el Ensino lucense. Cree que al deporte gallego le pasa factura la crisis. «Las empresas recortan gastos y no destinan dinero al deporte. Creo que sería necesario una especie de plan E para clubes con cantera o ventajas fiscales para la firmas que colaboren con estas entidades», dice. Piensa que la solución no llegará a corto plazo. «A ver si mejora. Si no, nos quedaremos sin clubes. Sin deporte», concluye.