Fin de trayecto para el Obradoiro

DEPORTES

Una nueva derrota, esta vez frente al Gran Canaria, sirvió para firmar el acta de descenso del Obradoiro Xacobeo Blu:sens, un acta que llevaba sobre la mesa muchas semanas, probablemente desde la derrota de Fuenlabrada. Allí empezaron a saltar las alarmas, cuando menos las alertas. Desde entonces, el devenir del curso para al conjunto santiagués se convirtió en una sucesión de contrariedades, despropósitos y barbaridades.

El encuentro ante el colectivo insular fue como una metáfora de la temporada. En el primer cuarto el equipo de Curro Segura compitió y en el tercero recordó al de los momentos felices. En el segundo y en el último, fue el reflejo de la segunda vuelta, un Obradoiro vulnerable atrás y espeso en el ataque.

En los diez minutos del arranque, los dos equipos rivalizaron en desaciertos. Pocas veces se pueden ver tantas pérdidas de balón, tantos lanzamientos marrados y tan poca fluidez. El parcial, 13-11, es significativo.

En ese contexto se movió algo mejor el conjunto local, ante un Gran Canaria muy fallón. Dos triples de Rancic y uno de Stanic marcaban la diferencia.

En el segundo cuarto, con las rotaciones, el Obradoiro se resintió. Más que eso, se espesó. Durante seis minutos tan solo consiguió sumar un tiro libres de Davis y otro de Terry. Enfrente, el colectivo de Pedro Martínez empezó a soltarse, a darle más velocidad al juego y a hacerse con el mando. En esos seis minutos, el parcial fue de 2-14. Y las diferencia al descanso se quedaron en solo trece puntos merced a un par de triples del Tuky Bulfoni.

Contraste

Este era el Obradoiro de los días disipados, el que flojeaba en defensa y atacaba a golpe de arreones e inspiración individual. Al descanso se llegó con un concluyente 21-34, con la afición algo enfadada. Y eso es noticia, porque a pesar de todos los pesares la hinchada apenas ha expresado su malestar. Es más, volvió a corear el nombre del equipo cuando se consumó el descenso.

Eso fue al final, porque antes, cuando peor pintaba el panorama, apareció el Obradoiro Xacobeo Blu:sens que encandiló en la primera vuelta. Multiplicó la actividad defensiva, tapó líneas de pase, ofuscó los ataques canarios y empezó a volar, impulsado por un extraordinario acierto en los lanzamientos de larga distancia. Un triple de Stanic y otro de Terry pusieron el 27-34 en el marcador. Y uno de Bulfoni, el 30-36. A base de defensa, triples (hasta seis en el tercer cuarto) y velocidad el equipo y la afición recuperaron la fe y la alegría. Se llegó al minuto treinta con un 47-46 difícilmente imaginable en el tiempo intermedio.

Fue el canto del cisne, porque de nuevo se atascó el ataque santiagués, se estiró el Gran Canaria y el sueño de la ACB acabó en pesadilla.