Jorge Lorenzo llegó a gozar de ocho segundos de ventaja sobre Dovizioso mediada la carrera, por lo que señaló que «así como en Mugello Dani hizo un carrerón y fue inalcanzable para todos, hoy [por ayer] ha sido mi turno para ganar de manera holgada y no lo he desaprovechado». «Ha sido más difícil de lo que parecía porque mantener un ritmo casi al máximo durante tantas vueltas y no pensar en otras cosas que en la pista ha sido complicado», explicó a los periodistas.
«Cuando vi que tenía 1,7 desventaja fue la primera vez que miré a la pizarra y pensé que la victoria podía ser mía». Sobre su mentalización en el primer gran premio en el que su rival y compañero de equipo, el italiano Valentino Rossi, no ha estado presente desde el principio manifestó que «ha sido difícil cambiar de mentalidad después de la caída de Valentino porque el tener siempre una referencia en tu equipo que pilota fuerte con la misma moto, te da más energía y tranquilidad». «Tengo a Spies pero no es lo mismo porque no tiene la misma moto que yo», consideró Lorenzo, que añadió que nunca se ha sentido segundo piloto en el equipo oficial.
«El título esta más cerca que en Mugello, pero uno nunca sabe lo que puede pasar en la próximo carrera ni en las trece próximas carreras. Hay que seguir cautos, disfrutando sobre la moto y seguir pilotando rápido porque en cuanto vengan pensamientos de conformismo o defensivos estamos acabados, hay que seguir tirando del carro», declaró el líder del mundial.
Rivales competitivos
«Yo pienso que Yamaha tiene que estar tranquila, en el sentido de que tiene un piloto rápido aparte de Valentino. Otra cosa es que no nos confiemos y Yamaha siga trabajando en Japón muy fuerte porque la Honda y la Ducati cada vez son más competitivas». El piloto de Palma de Mallorca señaló que ayer podía haber ganado con más distancia pero no tenía sentido arriesgar con tal ventaja.
Jorge Lorenzo bromeó sobre la celebración posterior al gran premio en la que junto a unos amigos homenajeó la cultura británica y a The Beatles , disfrazándose como los cuatro músicos de Liverpool en el disco Sergeant Pepper . Reconoció que le había tocado ser Paul McCartney porque le quedaba mejor la peluca.