Abel Valcárcel deja la portería del OAR Coruña tras dieciocho años

P. S. L. REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

12 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La portería del OAR Coruña perderá este año al que ha sido uno de sus guardianes durante las últimas trece campañas. Abel Valcárcel se retira de las pistas de balonmano para dejar paso a jugadores más jóvenes. «Con los años vas bajando físicamente, ya no estás tan bien como antes y por detrás van surgiendo nuevos porteros que vienen pisando fuerte», afirma el guardameta. Aun así, el jugador seguirá formando parte del club como entrenador de porteros y coordinador de las escuelas de base, trabajo que ya ha ejercido durante los últimos 10 años. Además, por cuarta temporada seguirá con su labor al frente de la selección gallega, con la que ya ha obtenido los primeros éxitos. Valcárcel deja las pistas de balonmano tras protagonizar grandes gestas que permanecen en la retina de los aficionados a este deporte. «Es complicado elegir un momento en concreto, pero si tengo que quedarme con uno es con el ascenso a Primera División Nacional, en el que todos los que luchamos éramos de la casa». Fue en la temporada 2000-01. En aquella ocasión el equipo afrontó los tres partidos de la fase de ascenso sin recambios en la portería. En el calentamiento del último de ellos, Abel sufrió una rotura de menisco que intentó ocultar a los rivales durante todo el encuentro. «Fue la única lesión grave que he sufrido en toda mi carrera», recuerda el portero. Sin embargo, al final el esfuerzo se vio recompensado y el equipo logró un ascenso memorable con una sobresaliente actuación del guardameta que este año se retira. Aunque prefiere recordar los buenos momentos, tras 18 años en el club (13 de ellos en la primera plantilla), Valcárcel también ha sufrido con las malas situaciones que ha tenido que vivir. «Hablamos de los descensos, pero lo peor fue perder la plaza de División de Honor B, en el 2007, por motivos puramente económicos», aseguró. Recambios garantizados El ahora entrenador prefiere mirar hacia delante. En septiembre será padre de un niño y no descarta que siga sus pasos. «Estaría muy orgulloso, pero lo más importante es que haga deporte». En el aspecto profesional, sus metas a corto plazo se encuentran en el equipo de su vida. «Seguiré trabajando dentro del OAR Coruña, aunque a largo plazo me gustaría poder llegar a entrenar a la selección nacional. Tuve la oportunidad de acudir de adjunto con la absoluta y fue una experiencia muy positiva», aseguró Valcárcel. En lo que se refiere a sus sustitutos, el guardameta no tiene dudas de que su puesto estará bien cubierto. «Hay gente de la casa, muy joven y con muchas ganas de hacer las cosas bien». Valcárcel cierra así una etapa en la que ha protagonizado momentos inolvidables. Ahora serán las nuevas generaciones las que podrán aprender de su experiencia.