Difícil de digerir

Alberto Blanco

DEPORTES

Así sienta nuestra derrota en cuartos de final. ¡Tan mal estábamos acostumbrados! Seis años han pasado desde nuestra última caída en ese siempre fatídico paso del deporte español y fue en Atenas ante Estados Unidos. Sin embargo, hay que considerar justa la derrota porque Serbia llevó el ritmo del partido y marcador. Pienso que el encuentro se definió antes del descanso. Se jugó un partido que favorecía al estilo serbio y nosotros no estamos en este campeonato para esas florituras. Fantásticos en el tiro, tratando de desangrar a Navarro y con momentos puntuales de un juego de libro. Muchos puntos en el primer parcial (27-23) y rozar el medio centenar al descanso eran mal presagio para España.

Se han jugado de forma consecutiva los mejores 80 minutos del campeonato. Entre el Argentina-Brasil y nuestro partido hemos disfrutado, al fin, de buen baloncesto, de básquet de alta calidad y al que se engancha mucha gente. Duro es ver como Teodosic anota un triple sin respuesta (defensiva y ofensiva) y olvidar las medallas, pero también duro (para los serbios, evidentemente) sería que España le hubiese dado la vuelta a un partido que tuvo demasiadas cuestas arriba.

Serbia nunca se sintió acomplejada; al contrario, mostró que ya está muy madura, que es una seria aspirante al título. Hay una cosa que no me gusta. Esta victoria renueva el orgullo a los serbios y cuando sucede esto, las cosas pintan duras en un futuro a corto plazo. Los ex plavis son insufribles cuando se creen en la cima.

De España me queda la sensación de que ha fallado la artillería joven. Navarro y Garbajosa han estado a alto nivel en los partidos decisivos y también Rudy, aunque menos brillante ayer. Tal vez, los más jóvenes han notado las ausencias (Ricky la de Calderón y Marc la de su hermano), pero me preocupa la situación de Claver, ya que necesitamos un repuesto para Jorge y su calidad e intensidad. Es la lectura más amarga de esta derrota o del Mundial.