La ansiedad mata al Barça

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

13 feb 2011 . Actualizado a las 17:27 h.

Un par de metros a la espalda de Cuéllar. Ese fue todo el espacio que encontró ayer el Barça y el resquicio que aprovechó Villa para castigar a sus paisanos y sacar algo en limpio de una visita a Gijón en la que el Barça sudó el punto y estuvo muy cerca de regresar a casa de vacío. La ansiedad pudo con el líder, que cortó una racha de 16 victorias seguidas como visitante. Le frenó el Sporting, que le hizo un favor al Madrid y al interés de una Liga que ayer a las ocho de la tarde parecía sentenciada.

Con esa idea (la de reservar esfuerzos para mayores empresas) se presentó Guardiola en El Molinón y tardó medio partido en remediar el descosido de las rotaciones. Preciado dio que hablar cargando el equipo de suplentes en el Camp Nou y Pep le devolvió ayer el favor. Metió a Afellay, Mascherano y Milito y el equipo lo padeció en todas sus líneas.

En defensa, porque el central argentino se ha dejado muchísima velocidad en el camino de sus lesiones y le han crecido cantidad de dudas, muy peligrosas para la posición que ocupa en el campo. En la primera ocasión en la que se vio exigido terminó con el culo sobre la hierba, dejando el espacio necesario para que Barral completara su jugada. El delantero rojiblanco había despachado antes a Piqué y no tuvo problemas para fusilar a Valdés.

Al cuarto de hora los de casa cobraban ventaja. Sorpresa en el marcador, aunque solo por la posición de los equipos en la tabla. Porque el Sporting salió a discutirle el partido al Barça desde el comienzo. Presionó incansable y anuló a Xavi, al que Mascherano no da el apoyo creativo que recibe de Busquets. Solo Iniesta, en un estado de forma espectacular, puso algo de lucidez en el primer tiempo.

Insuficiente para conectar con dos atacantes desenchufados (Villa y Messi) y un figurante de corcho. Nadie echó en falta a Afellay cuando se quedó en la caseta tras el descanso. Pedro lo suplió aumentando los referentes arriba para un equipo agobiado por la ansiedad. Las tarjetas amarillas por protestar (hasta tres) y los gritos de Guardiola reclamando juego por las bandas fueron un síntoma más del monumental atasco generado por la acumulación de efectivos en campo del Sporting. Hasta Piqué recuperó aquella posición de ariete reservada a partidos como el del Inter. Preciado exprimió el embudo y limitó el riesgo a las arrancadas de Messi, condenadas a morir en paredes incompletas o en los guantes de Cuellar.

Y así hasta que el portero midió mal y regaló a Villa un par de metros para el globo perfecto. Un presente que evitó al Barça (que no pierde fuera desde el 14 de febrero del 2010) otro desastre por San Valentín.

Goles: 1-0, min 16, Barral. 1-1, min 79, Villa.

Árbitro: Pérez Lasa (colegio vasco). Amarillas a Barral, José Ángel, Sastre, Mascherano, Afellay, Pinto, Xavi, Pedro y Valdés.

Incidencias: 39.000 espectadores en un estadio de El Molinón lleno.

Cuéllar; Sastre, Botía, Iván Hdez., José Ángel; André Castro, Nacho Cases, De las Cuevas (Canella, min 59), Diego Castro (Bilic, min 87); Novo (Carmelo, min 65) y Barral

Valdés; Alves, Piqué, Milito (Keita, min 65), Maxwell; Xavi, Mascherano, Iniesta (Bojan, min 79); Afellay (Pedro, min 46), Messi y Villa