El Dépor viaja a Pamplona con la misma mentalidad guerrera con la que recibió al Madrid
02 mar 2011 . Actualizado a las 11:49 h.Tras una victoria estupenda ante el Villarreal y dos puntos muy sudados en los siguientes partidos, el Dépor se encuentra a solo tres puntos del descenso. Antes de esa buena racha estaba a uno. Así que la lucha continúa. Hay mucho barro, como dice Lotina, en la parte baja de la tabla. Y eso será, una pelea en el barro, la que le espera al equipo en las 13 jornadas que restan. Todo apunta a que por primera vez desde 1992 la escuadra coruñesa sufrirá hasta el final para mantener la vitola de Primera.
La plantilla no mira el calendario a largo plazo y se concentra en los dos próximos partidos (Osasuna y Real). «Si sacamos cuatro o seis puntos veremos las cosas de otra manera», reflexionan los jugadores blanquiazules, que han insistido en los días previos en que hoy deben tener la misma mentalidad «que contra el Madrid». Saben lo que les espera: «Será un partido feo», resumió ayer Lopo.
El equipo se desgastó hasta la extenuación contra el Madrid, pero cuatro días después Lotina rehúye de rotaciones masivas y presentará un once muy similar. Seguramente, el único cambio será obligado, el motivado por la ausencia de Rubén, tocado. En defensa formarán Laure, Colotto, Lopo y Morel. En el pivote, Antonio Tomás y Juan Rodríguez, que releva a Rubén. Por bandas, Adrián y Guardado. El vacío que deja el malagueño en la mediapunta lo podrían ocupar Míchel, que vuelve a una convocatoria tras tres partidos de ausencia, o Juan Domínguez. Otra opción que maneja Lotina, pero que tiene menos posibilidades, es mantener al malagueño en la mediapunta y situar a Juca en lugar de Rubén. Para batir la resguardada portería osasunista (es el equipo menos goleado en casa junto al Madrid) Lotina duda entre Sand y Riki.
La consigna blanquiazul es, al menos, empatar, pues una derrota supondría que los navarros adelantarían al Dépor en la tabla y le ganarían el golaveraje.
El Osasuna ha sumado en casa 23 de sus 25 puntos. Solo el Barça ha ganado en el Reyno de Navarra, pero tres equipos de la zona baja se marcharon con un punto (Almería, Levante y Zaragoza). El efecto Mendilibar, que sustituyó a Camacho hace dos partidos, fue fulminante: el Osasuna trituró al Espanyol (4-0) en casa. Pero de efecto limitado. El amigo de Lotina fue contratado para mejorar el rendimiento fuera de casa, y en su único partido a domicilio, la pasada jornada, se dejó remontar por el Levante (2-1).
El equipo rojillo, que se encuentra a un punto del descenso, sufre para este encuentro la baja de sus delanteros con más minutos: Aranda se ejercita con el grupo, pero no tiene el alta, y Pandiani sufre una sobrecarga en el isquiotibial derecho. El serbio Dejan Lekic se perfila como referencia atacante de los pamplonicas.