Regresó ayer a los entrenamientos, un mes después de que el Dépor anunciase su salida
05 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Dépor es el club de las preguntas sin respuesta. Abegondo escenificó ayer el enésimo enigma de la temporada, cuando el noruego Olav Rindaroy se ejercitó a las órdenes de Lotina como uno más del grupo. Justamente 33 días después de que el club anunciase su salida para poder inscribir a los tres fichajes (Sand, Javito y Xisco). Un expediente X más en una temporada repleta de misterio.
El noruego, «desencantado»
Nadie acertaba ayer a dar una explicación al caso Rindaroy. El club anunció que se quedará hasta el 30 de junio y el jugador se mostró molesto por las formas en que se ha llevado todo el tema. «Estoy un poco desencantado porque no tuve muchas oportunidades». «Me sorprendió la manera en la que me lo comunicaron, me mandaron un mensaje que no formaba parte del equipo y tuve que buscarme la vida», apuntó.
El lateral se quedó sin ficha el último día del mercado, buscó la opción de Noruega, luego probó con el Feyenoord holandés, pero no se concretó nada. «Tuve muy poco tiempo. Para el verano creo que sí que va a haber algo, por lo que ahora mismo solo quiero entrenar duro», añadió Rindaroy, quien respondió con un rotundo «No comment» cuando fue cuestionado sobre su estadía en el Feyenoord y su vuelta a España. «Me quedo hasta el 30 de junio», finalizó, al mismo tiempo que reconoció no sentirse «enfadado» con el Deportivo.
Javito
El caso Rindaroy se suma a una larga lista de expedientes sin resolver. El noruego se entrenará, pero no podrá jugar porque se ha quedado sin ficha, mientras que Javito, que sí tiene licencia federativa, tampoco puede jugar porque en su caso de lo que carece es del transfer. El extremeño lleva más de un mes como deportivista, y su caso sigue en la FIFA pendiente de resolución.
Morel y Urreta
El club tampoco ha sabido explicar la dilatación de los viajes de los sudamericanos Morel y Urreta a sus respectivos países, para resolver diferentes problemas con sus visados. Lotina apenas pudo contar con el lateral en la primera vuelta de la Liga. Trámites administrativos que impidieron viajar al caboverdiano Stopira para jugar un amistoso en Inglaterra. No tenía los papeles en regla.
Piscu
El año ya había arrancado con lío. El club jugó la primera vuelta de la Liga con solo 24 fichas del primer equipo, porque la 25 estuvo reservada para Piscu.
El central de As Pontes comunicó al Dépor que dejaba A Coruña tras finalizar contrato, pero el club pugnó hasta el final basándose en la cláusula del derecho a prorrogar el contrato una campaña más a los menores de 23 años. Al final, la FIFA aprobó el fichaje de Piscu por el Wigan inglés en el mes de enero.
Guardado: viajes y lesiones
Los enigmas del Dépor no solo proceden del ámbito administrativo. El tema médico se ha instalado como tabú dentro del club. El mexicano Guardado es el más evidente: sufrió hasta tres recaídas de una lesión muscular que le ha hecho perderse prácticamente toda la Liga. Viajó a Barcelona para completar su última recuperación, y a la semana de su regreso a tierras coruñesas salió como titular en el partido ante el Real Madrid.
Un alto porcentaje de la plantilla ha padecido a lo largo de esta temporada algún tipo de percance menor, que casi siempre se alarga en el tiempo.
Duplicidad de entradas
Todos estos casos tienen el patrón común de las pocas o nulas respuestas del club. Explicaciones que todavía no han llegado tras la denuncia ante la policía de tres socios deportivistas que se encontraron con sus localidades ocupadas en el último partido ante el Real Madrid.
Los abonados reclamaron esta situación a los miembros de seguridad del estadio y se vieron obligados a abandonar Riazor. El club todavía no ha ofrecido su versión sobre la razón de esta duplicidad de entradas en el estadio.