Hace una temporada, el Real Madrid rompió con un maleficio de más de década y media sin ganar en Riazor. En su visita más reciente, el gafe volvió a colarse en las filas blancas y el Dépor apañó un punto a costa de unos últimos minutos de trinchera y fortuna. La fenomenal racha blanquiazul y su reedición de hace solo una semana tienen a la grada como denominador común. El Real Madrid llegó siempre rodeado de llenos históricos a cargo de un público entregado con el equipo. Una estampa bien fresca en la memoria de Lotina. «Necesitamos al público, el equipo necesita su empuje», aseguró ayer el técnico deportivista en su comparecencia.
El de Meñaca quiere sumar a su equipo a la nómina de conjuntos que multiplican su rendimiento al abrigo de la afición. Puso como ejemplo al Sporting (un tópico de estas situaciones) y también al próximo rival. «Como muchos clubes con un historial tremendo, su vuelta a Primera después de tres años en Segunda fue tremenda, con mucha euforia, y el estado emocional de la afición empuja mucho, se valora todo, cosas que antes no se valoraban, y los jugadores están con una confianza tremenda», explicó Lotina al hablar de la Real Sociedad.
El técnico cree que los vascos se han visto beneficiados además por un arranque notable en la competición liguera y equiparó la situación donostiarra con la que el Dépor vivió hace tres años, cuando «a estas alturas ya llevábamos una barbaridad de puntos». «Con la igualdad que hay en esta liga, empezar bien o no hace que varíe mucho. La Real empezó bien y está con mucha confianza, muy tranquila», resumió el entrenador blanquiazul, que definió a los de Lasarte como «una de las revelaciones de la Liga».
Para frenar a este equipo en estado de gracia, Lotina confía en una lista en la que las únicas novedades están en la inclusión de Rubén Pérez y Desmarets y la salida de Lopo y Juan Domínguez, el primero, sancionado. Tampoco figuran en la nómina dos ausentes habituales, como Saúl y Ze Castro, además de los lesionados Seoane, Valerón, Xisco y un Manuel Pablo que seguramente reaparecerá para la próxima jornada.
Esconder el equipo al rival
El técnico se resistió a adelantar la alineación de esta noche -«De aquí al final de temporada no voy a dar más el equipo, a estas alturas, cuantas menos pitas, mejor», justificó- pero sí valoró la segura inclusión de Aythami como central, por primera vez desde la vuelta a la defensa de cuatro. «Aythami, en el sistema con tres centrales y en algún partido con línea de cuatro, lo ha hecho muy bien y tiene toda la confianza. Está a nivel para jugar tranquilamente», afirmó.
La consigna a los jugadores es clara: «Hay que repetir la intensidad del partido contra el Madrid y el Villarreal». «Fuera de casa todo es mucho más difícil y por eso hay que ganar en casa», argumentó Lotina antes de insistir en que esta necesidad de contar por victoria los encuentros en Riazor convierte en «clave» el respaldo de la afición. «Venimos de la euforia del Madrid y ahora el público puede ir a ver qué pasa. Solos es difícil que ganemos», apuntó.
El Dépor tratará de responder al apoyo de la grada. Si no a base de un gran fútbol, sí con algo que el entrenador puede asegurar: «Vamos a poner mucha intensidad».