El Tigre perdido en su laberinto

Paulo Alonso Lois
paulo alonso REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Un año después de reaparecer, dolido en lo personal y tras retocar su juego, aún no gana

04 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Quién se atreve a desconfiar del talento de Tiger Woods? Incluso en el momento más bajo de su carrera, tocado por su crisis familiar, envuelto en una modificación de su juego que aún no da resultados, y tras año y medio sin celebrar un título, se eleva como favorito para el Masters de Augusta, que empieza el jueves. En las casas de apuestas, a su triunfo se le fía más dinero que al de ningún otro rival. El golfista más dominante del momento sigue perdido en su laberinto. Nadie duda de que saldrá de la espiral de dudas que le acompaña desde que su crisis matrimonial se convirtió en chismorreo mundial, pero quién sabe cuándo llegará ese momento ni si volverá a ser el de antes.

La carrera de Tiger Woods camina muy íntimamente ligada al Masters. En el mágico campo de Augusta comenzó a escribirse su leyenda. En el torneo más joven del Grand Slam, pero a la vez el que vigila de forma más estricta la tradición, reapareció hace un año. Bajo un cóctel explosivo de presión y ansiedad, respondió de forma fiable. Terminó cuarto. Casi fue su mejor resultado desde entonces. No gana un torneo desde hace más de 500 días.

Poco después de su reaparición en el Masters, le abandonó hasta su entrenador de entonces, Hank Haney. A continuación, reemprendió unos retoques en su swing a cargo de Sean Foley que generaron ríos de tinta.

Su nuevo ayudante se esfuerza en transmitir confianza ante el fiasco de resultados. «Pese a todo sigue luchando. Son nuevos días, nuevos tiempos. Usted es probablemente un descreído si no cree que todo lo que le ha pasado ha afectado su sistema de vida y de juego», respondió Foley hace unas semanas cuando le preguntaron por sus dudas. Cada cierto tiempo, Haney usa su cuenta de Twitter para recordar lo bien que le iba a Woods a su lado, con dardos como este. «Tal vez Foley debería callarse hasta que Tiger gane seis majors más?.

Woods se empeña en proclamar su confianza. «Estoy en mucha mejor forma que hace un año, sin duda. Tengo buenas sensaciones y llevo más rondas a mis espaldas», explicó tras entrenar hace unos días junto a su amigo Arjun Atwal en un campo de Augusta cuya preparación lo podría convertir en «realmente largo».

«Desafortunadamente, no he sido capaz de mantener un nivel consistente. Consigo muy buenos golpes y luego pierdo el rumbo un tiempo. Solo tengo que seguir trabajando y el proceso es a veces difícil», asegura.

Cuatro Masters contemplan a Tiger, al que las condiciones de Augusta pueden rescatar de una espiral terrible para su talento, que hizo peligrar el pasado fin de semana hasta su cuarto puesto en el ránking mundial. No gana un solo torneo desde noviembre del 2009, se quedó fuera de la Ryder Cup, a la que solo accedió gracias a una invitación del capitán estadounidense, Corey Pavin, desperdició por primera vez una ventaja de tres golpes como líder antes de perder el Chevron World Challenge en el play off...