El francés Sebastien Loeb (Citroën) consiguió la victoria en el rali de Cerdeña, quinta cita de la temporada, seguido del finlandés Mikko Hirvonen (Ford) y el noruego Petter Solberg (Citroën), mientras que el español Dani Sordo fue sexto con el equipo Mini que debutaba en el Mundial. Loeb no se vio tan perjudicado por ser el primero en salir a pista como sí sucede en otras pruebas. e colocó al frente de la clasificación en el cuarto tramo del primer día, y ahí estuvo hasta el final. Ayer, en la última jornada, vio cómo Hirvonen se le acercó pero le faltaron kilómetros para que consiguiera superarlo.
Quien no estuvo en la terna de la pugna del podio fue el francés Sebastien Ogier (Citroën), quien aspiraba al segundo puesto pero un trompo le hizo perder más de un minuto. Por su parte, Dani Sordo, quien solo pretendía llevar su coche a meta y acumular kilómetros, acabó en una más que meritoria sexta posición.
Contrariado
Loeb afrontaba la carrera contrariado por la situación que vive en el equipo, acostumbrado a ser el primer piloto y a que se le concediesen todas sus peticiones. Ahora tiene a Ogier al lado, piloto francés y joven, que además llegaba a Cerdeña como el único del campeonato que había conseguido dos victorias. Por ello quería reivindicar sobre la pista el papel que considera que debe tener en el equipo.
Ayer afrontaba el día con casi medio minuto de ventaja sobre Hirvonen, una renta que bien administrada podría valer el triunfo. Pero qué mejor manera de mantenerla que aumentarla, y para eso realizó el mejor tiempo en el segundo tramo. Al final Hirvonen, por mucho que corrió, quedó a solo 11,2 segundos del galo. Solberg fue tercero y ayer prefirió conformarse con el último peldaño.