No se me ocurre otro ganador del Tour -sin ciclistas gallegos, qué pena-que no sea Alberto Contador o Andy Schleck. En el 2010 ya demostraron estar muy por encima del resto y hoy no asoma en el horizonte ningún joven con capacidad para toserles. Los Kreuziger, Tony Martin, Velits, Gesink, Van Garderen o Brajkovic tienen calidad para estar con ellos puntualmente, pero no todos los días. Y en cuanto a los maduritos: Basso, Vinokourov, Evans, Kloden, Horner, Karpets o Leipheimer, mucho tendrían que fallar los dos favoritos para que alguno de este grupo que o peina canas o ya ni le queda pelo pueda verse de amarillo en Paris. Entremedias veo a Van den Broeck, un superclase con título mundial júnior, pero al que le ha costado años lograr una victoria profesional (este junio en el Dauphiné); y a Wiggins, 4.º en el 2009, cuando no tenía presión, pero fracasado en el 2010, cuando ya se le señalaba. Esa es la diferencia con Alberto, y algo menos con Andy, que no fallan en las grandes vueltas. ¿Y por quién me decanto entre estos dos? Chi lo sá: Alberto parece recuperado del Giro de Italia, pero el hecho de que Andy no haya brillado todavía en el 2011 espero que sea síntoma de que ahora está a tope. Que gane el mejor; sin trampas, caídas, averías ni pasteleos como en el Tourmalet 2010.