El Tour ayer jugó a los bolos con sus corredores en 164,5 kilómetros. Caídas y más caídas. Ratoneras que recordaban al Giro más enrevesado. En estas circunstancias, se imponen máximas de guerra. Primero, sobrevivir. Después, si se puede, ganar. El británico Mark Cavendish (HTC) firmó su victoria número 16 en la grande boucle, y Thor Hushovd conservó el liderato en un día de recuento de bajas. Ni Alberto Contador se libró. El jefe de filas del Saxo Bank encadenó dos caídas. En el kilómetro 77 cambió su bicicleta y levantó el pulgar ante la cámara. Todo bien. Luchó durante más de diez minutos para unirse al gran grupo, del que tiraba el Leopard de Andy Schleck camino de Cap Fréhel.
Lamentó Johan Bruyneel el «mal día» del RadioShack, aludiendo al abandono y posible fractura de clavícula de Brajkovic, la más joven de sus bazas. Aunque a Bruyneel también se le cayeron veteranos como Leipheimer y Popovych, con una brecha en la cabeza. Aunque los dos siguieron en carrera. Leipheimer tuvo que tirar toda su equipación, excepto las zapatillas y las gafas.
Se quejó también el Rabobank, con Gesink, Gárate y Barredo entre golpeados por la mala fortuna.
Anunció en Twitter el Movistar que ninguno de sus corredores acabó por los suelos ayer. Una hazaña tras su accidentada primera jornada. Pero el Movistar no evitó un sabor agridulce. José Joaquín Rojas fue sancionado por una maniobra en el esprint intermedio y perdió el maillot verde en favor de Philippe Gilbert. E Iván Gutiérrez se metió de nuevo en la fuga del día, por lo que fue elegido el corredor más combativo.
Entró a más de trece minutos del vencedor un sufriente Tom Boonen (Quick Step), un poco después de Velasco (Euskaltel). Los maillots rotos los delataban. Velasco dijo adiós al Tour después al detectársele una fractura de clavícula. Llegó mejor Nicki Sorensen (Saxo Bank). Al danés se le arrimó demasiado una moto de un fotógrafo que se marchó con su bici puesta. Perdió casi cuatro minutos y medio, como De Gendt (Vacansoleil), otro al que tumbó la carrera. Y no cedieron tiempo Wiggins (Sky), Montcoutié (Cofidis), Charteau (Europcar) y Chavanel (Quick Step), pese a ser de los primeros en probar el asfalto.
Estaba Boonen lejos de la meta cuando se disputó un esprint raro a latigazos. Primero, ataque lejano de Tony Martin (HTC). Después, arranque de Boasson Hagen (Sky). E intento de Gilbert. Pero emergió Cavendish.
Hoy, el magullado pelotón afrontará la etapa más larga, con 226,5 kilómetros entre Dinan y Lisieux por las colinas de Normandía y un final con otro muro.