Isinbayeva y Merrit se unen a la extensa lista de grandes fiascos del Mundial
31 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Mundial de Daegu se está convirtiendo en un cementerio para las estrellas del atletismo. No hay nadie que supere el síndrome de la portada del Daily Programme, el boletín oficial de la prueba. Como en las películas de vaqueros, la aparición de su rostro supone una muerte (deportiva) fulminante. Ayer le tocó el turno a Yelena Isinbayeva, que se quedó fuera de las medallas en el salto con pértiga con unos rácanos 4,65 metros. Incluso Merrit, el gran dominador de los 400 y cuya foto no aparecía en la portada, sucumbió al mismo virus y en la línea de meta lo sobrepasó un imberbe de 18 años de edad, Kirani James, de la isla de Granada. Los dos se unen a la lista de ilustres destronados en la que se incluye a Bolt, Bekele (que ya ha renunciado a los 5.000 metros) y Robles y que fue inaugurada por el pertiguista Steven Hooker.
La involución de Isinbayeva comienza a ser algo serio. Se fue por la puerta de atrás, y sin medalla, del Mundial de Berlín dos años atrás, en este tiempo apenas apareció en público, volvió con su técnico de toda la vida Evgeny Trofimov, y de regreso en Daegu fue incapaz de superar los 4,65 metros, un registro menor para quien ostenta el récord mundial con 5,06 metros y que tenía como objetivo batir las 35 marcas universales de Bubka. En la noche coreana falló en su único intento sobre 4,75 y patinó por partida doble sobre el 4,80. Como consecuencia, sexta clasificada y para casa. El oro se lo llevó la brasileña Fabiana Muhrer con 4,85 metros.
Sobre la línea
LaShawn Merrit fue el segundo damnificado del día. El estadounidense, que fuera sancionado 21 meses por dar positivo por tomar un producto para el alargamiento de pene, era el claro dominador de la final de los 400 metros y el único favorito para el triunfo, pero el americano apretó demasiado en el arranque de la prueba y aunque llegó con ventaja a la última recta, por detrás venía una locomotora llamada Kirani James que hizo valer su imbatibilidad para superarlo en la misma línea de meta.
Rudisha, el nuevo rey de los 800 metros, fue el único que escapó a la maldición para ganar el oro en su prueba. ¿Quién protagonizará el próximo batacazo?