Arrasó a Lituania, anfitriona del Europeo, con 20 minutos para el recuerdo
05 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Un ciclón. Una portentosa exhibición en el atestado pabellón de Panevezys, en un país en el que el baloncesto es una religión. La generación de oro nos obsequió ayer con veinte minutos para conservar en la mejor videoteca del baloncesto español. Solo la primera parte de la final de Saitama o el ejemplar duelo de los Juegos de Pekín contra Estados Unidos podrían resistir la comparación. Una actuación coral, justo lo que se le reclamaba al campeón de Europa desde que comenzó la cita. Eso sí, bajo la batuta de un Calderón que anotó como antaño y la exhibición ofensiva de Navarro, que solo necesitó diez minutos para anotar 15 puntos. Y siempre con la colaboración del resto y una defensa que ridiculizó y empequeñeció a su rival.
Todo comenzó con un parcial de 16-0 después de que Lituania se hubiera puesto por delante (7-6). Demoledor. Y la avería hubiera sido aún mayor si no hubiera aparecido el joven y prometedor Valenciunas, el único que amagó con sacar del atolladero a los suyos.
La lección del equipo español tiene más valor por el rival -anfitrión y bronce en el último Mundial- y porque no se limitó al dúo Pau Gasol-Navarro. Apareció el mejor Calderón que se recuerda, una amenaza desde el exterior para el rival y un modelo a la hora de llevar el ritmo, regresó el Llull vertigionoso y valiente del Real Madrid y Scariolo definió aún más las jerarquías (Claver y San Emeterio no jugaron). Lituania asistió impotente a la avalancha que se vino encima hasta el descanso (36-62), a un vapuleo difícil de digerir. Con todo resuelto, solo se podía esperar que los lituanos maquillaran el resultado. Tuvieron el orgullo para frenar la hemorragia, pero fueron incapaces de cerrar la herida. Sin forzar, España dio por resuelto el partido y se dejó llevar en el tramo final. Hasta el punto de que cedió los dos últimos parciales (23-19 y 20-10). Por previsible, a Lituania la derrota puede parecerle menor gracias a ese final y a España le sirvió para que Ibaka se reconcialiara con el Europeo, ya que suyos fueron los únicos 10 puntos que anotó el equipo español en el último cuarto.
Una carta de presentación cuando el Europeo empieza de verdad. Hoy, frente a Turquía, España cierra la primera fase. Un rival que luce el subcampeonato del mundo, pero en apuros tras caer ayer frente a Polonia. Los turcos necesitan ganar para asegurar su presencia en la siguiente fase y no depender de lo que haga Polonia.
Parciales cada diez minutos: T12-31, 24-31 (36-62, en el descanso), 23-19 y 20-10 (79-91, final).
Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Damir Javor (SLO) y Petri Mantyla (FIN).
Incidencias: Partido de la cuarta jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos cinco mil espectadores.
Kaukenas (11), Kalnietis (7), Jasaitis (6), Songalila (4), Javtokas (5) -cinco inicial- Lavrinovic (3), Jasikevicius (6), Delininkaitis (3), Valanciunas (13) y Pocius (11).
Pau Gasol (17), Rudy (8), Navarro (22), Calderón (12), Marc Gasol (8) -cinco inicial-, Ricky, Reyes (4), Llull (5), Ibaka (15) y Sada.