Dirigió el entrenamiento como cualquier otro día de partido. Con las manos en los bolsillos del traje y sin perder detalle desde la banda próxima al banquillo local. La novedad vino después, cuando en lugar de ocupar el asiento en el que se acomodó frente al Recre y el Hércules, José Luis Oltra enfiló el camino de la grada. No fue una sanción arbitral lo que llevó al técnico a mezclarse entre el público, sino el bochorno de un singular castigo por impagos. La Justicia rechazó el martes el aval del Deportivo para el dinero que el club debe abonarle al Vecindario y esto repercutió en la retirada de la ficha federativa del entrenador. La entidad blanquiazul explicó que habían recibido la notificación del veto dos horas antes del inicio del choque.
Acabada la práctica previa al encuentro, Oltra aprovechó otra de las singulares decisiones del club para fijar su nueva ubicación. Como no se permite la entrada a Riazor de las emisoras de radio, proliferan las cabinas vacías. El de Catarroja se metió en una de ellas tirando de ironía: «Desde el palco es desde donde mejor se ve el fútbol», aseguró a las cámaras de la tele. «Uno prefiere estar más cerca para poder corregir cosas y eso», concedió antes de advertir: «Esto es hasta que el entrenador de uno de los grandes empiece a ver los partidos desde el palco y el resto acabaremos adoptándolo».
Durante el descanso, Lendoiro, que lleva meses pleiteando con el Vecindario, aseguró a las cámaras de Canal Plus estar sorprendido por la celeridad con que se ha tomado la resolución. De paso, restó protagonismo a Oltra: «los técnicos no juegan los partidos».
Ahora, la duda está en saber si la prohibición se extenderá hasta el próximo encuentro de los blanquiazules, el que el domingo llevará al equipo a Barcelona para medirse en Liga al filial culé.
Por de pronto, en el Vecindario estaban satisfechos con la decisión federativa. Manuel Díaz Baños, abogado de Cuatrecasas que representa al club canario, subrayó que «esta es una sanción que hemos solicitado reiteradamente y confiamos en que se avengan ahora a pagar la deuda, de más de 721.000 euros».