«La regularidad es la clave para certificar la salvación»

x. ríos SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

El capitán del Obradoiro asegura que se deja la piel en cada encuentro.

18 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Javier Bulfoni quiere darle «un gusto» a la afición santiaguesa. El equipo gallego solo ganó un partido en Sar y el capitán desea romper esta mala racha ante el Estudiantes, en el choque que se disputará hoy (12.30 horas) en la capital gallega.

-El Estudiantes viene de ganarle al Real Madrid. ¿Este dato asusta al vestuario obradoirista?

-Todos los partidos son distintos. Le ganamos al Murcia de veinticinco y a la semana siguiente íbamos perdiendo de veinte ante el Gran Canaria. El de hoy es un partido nuevo y lo ganará el que mejor esté durante cuarenta minutos. De nada vale lo que pasó hasta ahora.

-¿Qué Obra veremos hoy? ¿El de Murcia o el de Canarias?

-Más que pensar en los rivales debemos pensar en nosotros mismos. Nosotros somos el rival a batir en realidad. Tenemos dos caras muy diferentes. Una es la que jugó contra el Barcelona.

-¿Qué le pasa realmente al Obra? ¿Por qué estas dos caras?

-Si lo supiésemos de verdad ya hubiésemos encontrado la solución y no estaríamos sufriendo estos baches. En esta categoría la regularidad es la clave para certificar la salvación. Cuantos más minutos consigamos de máxima intensidad, más cerca estaremos de lograr el objetivo.

-El capitán de un colectivo siempre tiene que ser la referencia del vestuario. Sin embargo, a usted se le ve un poco triste. ¿Por qué?

-Las cosas cambiaron en el equipo en las últimas semanas y tengo menos minutos. Quiero ayudar a ganar y por eso la tristeza llega. Soy una persona muy transparente y se me nota.

-Pero nadie puede dudar del compromiso de Tuky Bulfoni con el Obra, ¿no?

-Siempre me dejé la piel en todos los equipos en los que estuve, y el Obra no va a ser la excepción. Pero cuando las cosas no salen, pues duele. Nada más.

-El equipo está en la zona comprometida, pero eso ya se sabía antes de empezar la temporada.

-Ya, pero a medida que vas jugando te vas dando cuenta de que regalas algunas cosillas. Si no fuese por esos pequeños bajones ahora estaríamos con dos victorias más.